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POLITICA
El hacha para todos
José Antonio Fornaris,
Cuba Verdad
LA HABANA, julio (www.cubanet.org) - En marzo
de 2003, en el grupo de los 75 fueron llevadas
a prisión personas que estaban a favor
del embargo y en contra del embargo. Al embargo
estadounidense el régimen de La Habana
lo culpa de todos los problemas que existen o
han existido en Cuba en los últimos cuatro
decenios.
A uno de los disidentes cubanos más conocidos,
creo que el único de los fundadores del
movimiento pro derechos humanos que se mantiene
en Cuba, y que ha estado más de veinte
años hablando a favor de la suspensión
del embargo, lo han llevado varias veces a cumplir
años de prisión, y en los últimos
tiempos lo han calificado de camaján y
le han dedicado un libro y algún que otro
video ofensivos, y al mismo tiempo dicen que es
el agente "Juana" de la policía
política.
No hay posibilidades, el ataque es el mismo contra
griegos y troyanos. Da lo mismo que usted se llame
Paris que Ulises, de todas formas le toca su cuota
de arremetida gubernamental.
Hay una especie de ideofobia que ataca a todos
los estratos del poder, aunque día tras
día, con cualquier justificación,
los medios oficiales hablen de batalla de ideas.
Debido a eso, si no se asume aquello que planteó
Heberto Padilla en su poema Fuera de Juego: "Pues
sí, claro que sí, por supuesto que
sí
" de todo lo que emana de
aquéllos que se han asignado el papel -parece
que divino, porque son los únicos actores
entre trece millones de cubanos, pues hay que
contar los que están en el exilio- de dirigir
los destinos de Cuba, se estará de todas
formas condenado.
Hace poco, cuando el gobierno de Estados Unidos
anunció las "Medidas para la transición
a una Cuba libre", varias figuras de la disidencia
en la isla plantearon públicamente su desacuerdo
con las mismas.
Pero este primero de julio, cuando la Asamblea
Nacional del Poder Popular adoptó una declaración
contra esas mismas medidas ya vigentes, en el
texto se mencionó la ayuda millonaria que
presumiblemente dará el gobierno norteamericano
a "traidores y mercenarios" dentro de
Cuba.
Es decir, que todos los que se oponen pacífica
y abiertamente a los que detentan el poder y quieren
seguir manteniéndolo por siempre, son "traidores
y mercenarios". No importa su tendencia política,
no importa si se está a favor o en contra
del embargo, no importa si se está de acuerdo
o en desacuerdo con las "medidas de Bush
contra Cuba". De todas formas, como no aplaudes,
el hacha puede caer en cualquier momento.
Dicho sea de paso, al aprobarse en la Asamblea
Nacional del Poder Popular el calificativo de
"traidores y mercenarios" para los que
desean la democracia en Cuba, el asunto cobra
otras connotaciones. No es relevante que esos
calificativos estén en un texto que no
esté dirigido directamente contra la oposición
pacífica interna, ya que la codificación
dejó de pertenecer al arsenal personal
de algún que otro vocero gubernamental
-no importa su jerarquía- para convertirse
en una disposición aprobada por el llamado
órgano supremo del poder en Cuba.
Como conozco bien las cosas de mi país,
puedo afirmar sin temor a equivocarme, que la
cuestión encierra un enorme peligro -otro
más- para los que no tienen ideas totalmente
afines con el grupo que decidió creerse
dueño absoluto del presente y el futuro
del país.
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