|
SOCIEDAD
CIVIL
Entrevista a mí
mismo
Lucas Garve, Fundación
para la Libertad de Expresión
LA HABANA, julio (www.cubanet.org) -
Lucas: Luis, siempre has sido reacio a la publicidad,
al protagonismo. ¿Por qué ahora
concedes esta entrevista al cabo de casi diez
años en la prensa independiente?
Luis: He pensado siempre que mi labor como periodista,
o mejor, colaborador de la prensa independiente,
en mi caso a través de CUBANET, es la de
informar la realidad cubana. Escucha, no mi visión
particular de la realidad cubana, sino la visión
real más objetiva e imparcial. Nunca me
he sentido parte de alguna telenovela o de un
thriller, no sirvo para el talk show. Hoy me lo
pides para CUBANET y por eso acepto con gusto.
Lucas: ¿Por qué te incorporaste
a la prensa independiente?
Luis: Sentí la necesidad de hacerlo. Por
otra parte, siempre me gustó escribir.
Creo que en Cuba nunca hubiera podido escribir
todo lo que me han publicado, y además,
siempre he creído que me expreso mejor
cuando escribo, aunque haya quienes piensen lo
contrario. Hay que ser demócrata, ¿no?
Y en CUBANET encontré la oportunidad de
hacerlo.
Lucas: ¿Qué te ha aportado esta
colaboración ya algo prolongada?
Luis: Sobre todo, te aseguro que satisfacciones.
Nada hay como leer algún trabajo publicado.
Después, y soy crudamente sincero, escuchar
los criterios positivos de quienes han leído
cosas mías y les gustan por una razón
u otra, pero primeramente cuando me han confesado
que se han reído. He recibido cartas, notas,
mensajes, recados expresándome opiniones
positivas siempre. Parece que las negativas alguien
me las ahorra, si las hay. De todas maneras, las
negativas soy yo quien las aporta. Siempre critico
lo que hago, tengo la costumbre de leer en frío,
después de escribir, y cuando tengo tiempo,
raras veces, pero sucede, releo las cosas viejas
y me río de mí mismo.
Lucas: ¿Tienes preferencia por algún
género periodístico?
Luis: Sabes, se me da mejor la crónica,
no sé, sea por el deseo de decir lo que
sucede aquí, por contar lo que veo, entiende
bien, no lo que imagino, sino lo que veo. Los
artículos de temas que algunos llaman "culturales",
que para mí son de índole investigativa,
más bien las entrevistas. Pero no tengo
miedo de hacer otras cosas, también me
han encasillado un poco.
Lucas: Tú has hecho unas cuantas entrevistas
a opositores destacados. ¿Cómo has
conseguido que acepten responder tus preguntas?
Luis: Primero, porque son personas asequibles;
segundo, porque quizás piensen que mi trabajo
es serio. Además, saben que lo que digan
no será manipulado. Tengo por costumbre
grabar lo que me dicen y luego, si puedo, les
llevo lo publicado en la página de CUBANET.
Aunque hay quien no ha aceptado ser entrevistado.
Quizás sea porque no pertenezco a una gran
agencia de prensa extranjera acreditada en la
Isla. De todas formas, como dice el refrán
popular, "no soy monedita de oro".
Lucas: Nunca he escuchado de ti denuncias de
amenazas, ni por ser reprimido.
Luis: En cuanto a lo último, no tiene
nada que ver con mi personalidad. Creo que nunca
me he reprimido en asuntos importantes, siempre
he preferido decir lo que pienso con franqueza,
pero sin ofender a nadie. Soy mal político.
He corrido los riesgos del oficio de periodista
independiente en Cuba, los corro en el presente,
pero te dije anteriormente que no me gusta el
talk show. La atmósfera está muy
cargada de eso actualmente. Hay quienes desean
ser conocidos más por lo que les sucede
a causa de que escriben, que por la calidad de
lo que escriben. Y eso sí ha sido un error.
Lucas: ¿Pero no te preocupa que piensen
que no haces lo suficiente, por no seguir los
hábitos de la mayoría?
Luis: En cuanto a eso, siempre he preferido quedarme
aparte; respeto a las mayorías, pero detesto
las comparsas de cualquier ideología. Pero
ellos tendrán sus razones. Yo tengo las
mías. Para mí, periodismo se conjuga
con esfuerzo, profesionalidad, información,
conocimiento. No gritería, no ramplonería
ni pose. Trato de hacer algo serio y para eso
no hace falta disfraz.
Lucas: ¿Existe una prensa independiente?
Luis: Sí, existe. No con la organización
que se llegó a lograr a finales de los
90 y el 2000. Sólo hay que leer la página
electrónica de CUBANET. Hay provincias
que han tomado el relevo de La Habana. En el mes
de mayo la Fundación que dirijo realizó
un concurso y hubo periodistas premiados de provincias
junto a periodistas realmente veteranos.
Lucas: ¿Cuál relación existe
entre periodistas independientes y opositores?
Luis: Falta profesionalidad. El periodista que
informa para una agencia o página electrónica
no debe tomar partido. Debe ser objetivo, imparcial.
Aunque no esté desprovisto de criterios
políticos. En un país donde la política
impregna el aire que respiras es difícil
quedar fuera de eso. Luego, existe el problema
de la información, porque hay que escoger
a quien tiene algo nuevo que decir para escribir,
algo interesante y novedoso y válido. Tampoco
es informar lo que cualquiera dice. Hay casos
en que leo informaciones que no son nada atinadas.
Y hasta puedes buscarte algún problemita.
Gracias a Dios nunca ha sido mi caso. Lo más
arduo es que no hay una unidad monolítica,
y eso ya es cuestión de mentalidad, un
legado del socialismo tropical, porque si vamos
a ver, para qué ha servido la unidad en
este país. Así que las famosas líneas
duras, menos duras, moderadas, menos moderadas,
etc., hay que conocerlas y saber cómo trabaja
cada una, y es más fácil trabajar
una sola: de lo contrario tienes que convertirte
en un intérprete, y se da el caso de que
si le hablas a uno, el otro ni te entiende.
Lucas: Veo que te preparas para salir, sólo
me queda agradecerte por dedicarme tu tiempo.
Luis: Gracias a ti. Siempre tengo poco tiempo.
Se pierde tanto tiempo en este país para
cualquier cosa que veremos si ahora distribuyen
más años por la libreta de racionamiento.
Luis García Vega (1951). Licenciado en
Letras, profesor, periodista independiente desde
1995. Escribe para CUBANET desde esa fecha. Obtuvo
certificados de cursos de periodismo de FIU. Artículos
e informaciones suyas han sido publicados en medios
de prensa plena y electrónica en distintos
países. Desde julio de 2003 dirige la Fundación
por la Libertad de Expresión. Reside en
La Habana.
|