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DEPORTES
Grecia campeón y
Cuba con el deseo de serlo
Miguel Saludes
LA HABANA, julio (www.cubanet.org) - De que estamos
en el año de los helenos no hay quien lo
niegue. Pocos días nos separan del retorno
de los Juegos Olímpicos a su lugar de origen
y como preámbulo del gran acontecimiento,
para el mundo y para Grecia en especial, el país
sede recibe el regalo de la Copa Europea de Fútbol.
En un final que pocos se atrevieron a vaticinar
la corona de la victoria fue a dar a un equipo
que con apenas un gol por partido supo imponerse
y vencer a todos los favoritos.
La televisión cubana, de manera inédita,
transmitió todos los encuentros. Ver el
juego de los modernos aqueos contra la fuerte
selección checa me hizo dudar si lo narrado
en la Iliada es completamente mito o supone algo
de realidad, pues parecía que los dioses
olímpicos estaban jugando un papel preponderante
en aquel encuentro. La lluvia de pelotazos que
inexplicablemente se perdieron frente a la portería
griega se explicaría entonces por la ayuda
de todas las divinidades encabezadas por un divertido
y fogoso Zeus, combinado con las travesuras de
Hermes y una barrera invisible compuesta por la
tropa del panteón helénico. En el
campo los peplos de Atenea y Artemisa harían
de las suyas para envolver piernas y balones de
los contrincantes, quienes parecían los
dueños del trofeo. Ni la condición
anfitriona de Portugal le salvó de una
doble derrota ante el conjunto campeón.
En las gradas quedaría la hinchada lusitana
paralizada junto a su primer ministro, captado
en pose histriónica mientras se mesaba
rostro y cabellos a la vez que parecía
cuestionar al Cielo por el desastre sufrido. En
tanto un mar blanqui azul se agitaba ante la alegría
en el estadio lisbonense.
El inesperado triunfo de Grecia ya ha puesto
a especular las aspiraciones cubanas sobre resultados
futuros en el más universal de los deportes.
Mientras en Europa se disputaba la Copa, Cuba
lograba dos decorosos empates frente a una Costa
Rica con fuerza y tradición en este deporte.
Si los hasta ayer menos que nadie en el fútbol
europeo hoy son primeros, quién puede asegurar
que los cubanos no disfruten un día cercano
con la clasificación para un mundial. Es
la pregunta que se perfila después de estos
resultados. A Grecia le ha costado más
de cuatro décadas de mucho esfuerzo llegar
a la meta, teniendo en cuenta además que
el país mediterráneo está
enclavado en el continente donde el balompié
es rey.
En el último número de la revista
Vitral aparece un artículo firmado por
Orlando Freire Santana titulado Que Cuba se abra
al mundo también en los deportes. En su
artículo el periodista de Jovellanos habla
de una apertura que permita cambios que redunden
en beneficio del deporte cubano, especialmente
en el baseball. En la Mayor de las Antillas, al
menos en el balompié, se está apreciando
cierto cambio de mentalidad que todavía
resulta insuficiente. Ya se cuenta con el asesoramiento
de un técnico extranjero y los jugadores
cubanos chocan con equipos de mayor experiencia
en topes internacionales. Quedaría la conformación
de ligas nacionales con mayor promoción,
ambientar de manera adecuada los deficientes terrenos
e instalaciones y facilitar la participación
de cubanos en seleccionados foráneos que
cuentan con mayor tradición que la nuestra.
Traer a jugadores de otros países para
que se desempeñen en el nuestro es demasiado
pedir en estos momentos. Pero la cantera cubana
existe. Todavía se pueden observar parques
y calles de diversas partes de La Habana convertidos
en improvisadas canchas de balompié. En
esos lugares juegan niños y jóvenes
descalzos, sin más requerimientos que unos
viejos balones desinflados y dos piedras a manera
de portería. Es con lo único que
cuentan estos ilusionados atletas.
¿Festejaremos un día igual que
ahora lo hacen en Gracia, por el triunfo del balompié
cubano? No lo pongo en duda. Si bien los santos
y orishas del panteón religioso afrocubano
son más adeptos a la pelota y al boxeo,
tal vez darnos hasta ellos podrían darnos
una mano en esos menesteres y quizás consigan
el asesoramiento de sus colegas del Olimpo. Mientras
llega ese momento los nombres que lucieron en
este mundial, principalmente los apellidos helénicos,
están en boca de la afición del
patio y de seguro alguno de ellos quedará
inscrito en los registros de nacimiento de la
Isla. Así el triunfo griego quedará
inmortalizado en la familia cubana. Por ello no
se asombre si mañana escucha pronunciar
el nombre de compatriotas llamados Elas, Zadorakis,
Nikopolidis o Karisteas. Seguramente nacieron
entre junio y agosto de 2004.
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