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SOCIEDAD
¿Se puede o no se
puede?
Miguel D. Tejeda Tenorio, Cubanacán
Press
SANTA CLARA, julio (www.cubanet.org) - Ayer me
puse a revisar la Constitución de mi país
para saber exactamente cuáles son mis derechos
como ciudadano. Es la misma constitución
que le impusieron a este pueblo hace un año
en el intento de legitimar de forma perenne el
sistema totalitario, mediante un forzado referendo
para contrarrestar las propuestas del Proyecto
Varela lanzado por Payá Sardiñas
y su grupo gestor.
Todos sabemos que a finales de los años
80 comenzó el desmoronamiento del campo
socialista, con el que el régimen de La
Habana mantenía más del 90% de sus
relaciones comerciales a través del desaparecido
CAME. Debido a ello se inició en Cuba un
proceso de reordenamiento de la economía,
donde se abrieron las fronteras hasta entonces
cerradas al turismo occidental y se comenzó
a dar auge a la industria turística.
Los Hoteles Habana Libre, Habana Riviera, Inglaterra,
Internacional de Varadero, Oasis, Jagua de Cienfuegos,
Pasa Caballo, Rancho Luna, por citar algunos que
prestaban servicio en moneda nacional a la población
en general, cerraron sus puertas al ciudadano
cubano para dar paso al gran negocio del turismo
internacional.
En esa época, por iniciativa de la Unión
de Jóvenes Comunistas, se dio inicio al
movimiento de campismo popular donde en rústicas
cabañas a orillas de ríos y presas
se nos dio cabida a los nacionales para el disfrute
de las vacaciones.
Otro de los objetivos era evitar la contaminación
ideológica que podría traer esta
rotura de la Cortina de Hierro. Pero se le fue
de las manos a las autoridades la situación
y surgieron las jineteras y jineteros, prostitución
en que se vio involucrada una parte de nuestra
juventud que encontraron en esa forma de vida
un escape a su deplorable situación económica
y una vía para tener acceso a los lugares
a los que se les prohibía entrar.
El artículo 43 de nuestra Carta Magna
plantea textualmente:
"El Estado consagra el derecho conquistado
por la Revolución de que los ciudadanos,
sin distinción de raza, color de la piel,
sexo, creencias religiosas, origen Nacional y
cualquier otra lesiva a la dignidad Humana;
"Tienen acceso, según sus méritos
y capacidades, a todos los cargos y empleos del
Estado, de la Administración Pública
y de la Producción y Prestación
de servicios.
"Ascienden a todas las jerarquías
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de la
Seguridad y Orden interior, según méritos
y capacidades.
"Perciben salario igual por tiempo igual.
"Disfrutan de la enseñanza en todas
las instituciones docentes del país, desde
la escuela primaria hasta las universidades, que
son las mismas para todos.
"Reciben asistencia en todas las instituciones
de salud.
"Se domicilian en cualquier sector, zona
o barrio de las ciudades y se alojan en cualquier
Hotel.
"Son atendidos en los restaurantes y demás
servicios públicos,
"Usan sin separaciones, los transportes
marítimos, ferroviarios, aéreos
y automotores.
"Disfrutan de los mismos balnearios, playas,
parques, círculos sociales y demás
centros de cultura, deportes recreación
y descanso".
Después de analizar este artículo
de la Constitución y compararlo con la
realidad que vivimos, hoy en nuestro país,
donde por ser cubanos somos discriminados, yo
le pregunto a ése que me niega el derecho
de alojarme en un hotel de turismo internacional
o de bañarme en un determinado lugar de
playa reservado sólo exclusivamente a una
instalación turística: ¿Se
puede o no se puede?
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