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SOCIEDAD
El reloj grande
y redondo de la CMHW
Javier Machado, Cubanacán
Press
SANTA CLARA, junio (www.cubanet.org) - Ahora
que ya estamos en la temporada de huracanes quiero
revivir algunos de los momentos cuando nuestra
provincia fue azotada el 4 de noviembre de 2001
por el huracán Michelle, el torbellino
más potente que ha afectado a la isla en
los últimos 60 años.
Aunque existieron discrepancias en los partes
meteorológicos ofrecidos por diferentes
medios de prensa sobre la trayectoria del ciclón
Michelle en su paso por la isla, lo cierto es
que el vórtice del meteoro pasó
a unos 100 kilómetros al oeste de Santa
Clara. Aquí las ráfagas sobrepasaron
los 100 kilómetros por hora, trayendo afectaciones
considerables en el servicio eléctrico
y telefónico, en el sector agropecuario
y en las viviendas, fundamentalmente.
El parte preliminar del Estado Mayor Nacional
de la Defensa Civil dado a conocer el lunes 5
anunciaba que las provincias más afectadas
eran Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara y Ciudad
Habana, especialmente los municipios de Ciénaga
de Zapata, Jagüey, Los Arabos y Colón
en tierra yumurina; Aguada de Pasajeros, Rodas
y la capital cienfueguera, así como Corralillo,
Quemado de Guines, Santo Domingo y Sagua la Grande
en las provincias de Cienfuegos y Villa Clara
respectivamente.
Se reportaban cifras de hasta 22,405 viviendas
afectadas, 602 objetivos industriales dañados
algunos de forma total, 145 objetivos agropecuarios
paralizados y un estimado de 90 mil toneladas
de cítricos en el suelo, sólo en
el plan de Jagüey Grande. Ochenta y dos instituciones
de la salud fueron dañadas por la furia
de los vientos, con cinco fallecidos, así
como 385 centros educacionales.
Un despacho de prensa independiente de ese entonces
anunciaba que el paso del vórtice del huracán
Michelle a más de 100 kilómetros
de Santa Clara, sobre la porción noroeste
de la provincia y la ausencia de lluvias fuertes,
favoreció a la ciudad, y los daños
se redujeron a pesar de la velocidad de los vientos.
Las discrepancias en la exactitud de la información
meteorológica hizo recordar acá
la historia de 1996 cuando pasó el ciclón
Lily , organismo que se le perdió al radar
de Casa Blanca. En aquel entonces sólo
la estación local mantuvo las coordenadas
exactas del huracán. La historia se repetía
cinco años después. La CMHW cadena
provincial de radio de Villa Clara con ayuda de
una planta eléctrica auxiliar, alrededor
de las 10 pm interrumpió la transmisión
de instrumentales para anunciar la trayectoria
exacta de Michelle, información que desató
una lluvia de críticas de un reportero
de la propia emisora, que se encontraba en el
Estado Mayor Provincial. Este personaje llamó
al pueblo a seguir el parte de la televisión
nacional; transmisiones que se encontraban fuera
del aire.
Paradójicamente, la CMHW se silenció
por varios días. Fue como si la maldad
de Satanás se agolpara sobre la estructura
del edificio que ocupaba en el antiguo Palacio
de Gobierno Municipal terminado de construir en
1922, frente al parque Leoncio Vidal. En la cúspide
de la construcción un reloj enorme, redondo
y hermoso anunciaba la hora a los santaclareños
y visitantes en la ciudad las 24 horas del día.
Hablo en pasado porque el gigantesco mecanismo
cronometrado con GMT desde ese día dejó
de funcionar. La hora exacta: 8:20 pm. Así
quedó por mucho tiempo, tiempo que fueron
años, anunciando la hora del paso del torbellino.
De la noticia del derrumbe nos enteramos por
la propia radio, cuando la voz de una trabajadora
pedía auxilio para salvar documentación
de la historia viva de la emisora, luego que el
techo de la Casa de la Cultura limítrofe
por el lado sur se precipitó sobre el techo
del inmueble. Aunque se salvaron muchos equipos
del estudio 8 y del Centro de Documentación,
lamentablemente no todo pudo rescatarse, y después
pasaron meses sin las debidas medidas de preservación
cuando llegaron las regulaciones y el cierre del
edificio por razones de seguridad.
La emisora mimada por los pobladores del centro
del país se silenció por un tiempo
hasta que salió al aire nuevamente utilizando
el estudio de la corresponsalía de Radio
Rebelde situada en la calle San Cristóbal.
Los trabajadores de la planta de radio comenzaron
a deambular por la ciudad para hacer su trabajo;
el departamento dramático aún trabaja
en los estudios del telecentro local, el campesino
graba al aire libre, la redacción informativa
trabaja en la UNEAC de la calle Céspedes,
etc. Así cada cual hace su trabajo.
La homóloga de la CMHW, la FM 93.5, no
corrió igual suerte porque no salió
al aire hasta que se trasladaron los estudios
de ambas en fecha reciente para una casa de la
calle Buen Viaje, lugar donde está planificado
que radique permanentemente la Stéreocentro
en el futuro, no así CMHW, que volverá
en fecha no programada aún para el edificio
de gobernación.
Allí una brigada de la construcción
acomete la reparación capital del inmueble.
Han sido decenas los camiones con escombros y
desperdicios que han sido acarreados del lugar.
Pero los obreros han movido las viejas agujas
del reloj y ya éste no indica la hora exacta
del suceso.
Alrededor del parque Vidal existen otros edificios
en derrumbe, pero con ellos la indolencia gubernamental,
incrementada por el inexorable paso del tiempo,
ayuda a presentar las ruinas de lo que fue una
floreciente ciudad.
Villa Clara tiene en este minuto emisoras locales
en Caibarién y Sagua la Grande, así
como estudios de grabación en el resto
de las cabeceras municipales, pero a diferencia
de otros tiempos, el aparente "dueño"
es el pueblo, y por ellas se difunde lo que alguien
orienta que debe irradiarse.
Sin embargo, en la década del 50, cuando
la emisora tenía las siglas de CMHI y estaba
situada en la calle Independencia y Luis Estévez,
detrás de la farmacia Campa, existían
en Santa Clara otras cuatro estaciones radiales.
LA CMWX, situada en Virtudes esquina Tristá,
se llamó después CMHX, Radio Teatro
Cloris. La Radio Cadena Central se encontraba
en el edificio Cuba, en los altos de lo que es
hoy la CADECA; Radio Tiempo "La Cadena Independiente"
o CMHA estaba situada en Candelaria y Colón,
mientras la OIR (Organización Insular de
Radio) estaba ubicada en la avenida Bélgica
Km. 2.
Después la CMWX pasó para los altos
de la Antigua Ferretería frente al Parque
Vidal (hoy el Salón ECO) donde tenía
un excelente teatro estudio para programas en
vivo. Con el paso de los años fue trasladada
para el Palacio Municipal de Gobierno.
Con toda esa gama de emisoras los villareños
se deleitaban buscando sus novelas y los programas
musicales e informativos de su preferencia. Ahora
en el nuevo milenio ocurre todo lo contrario,
no hay elección, pero gracias a que la
emisora es un punto clave para la llamada batalla
de ideas, el edificio volverá un día
no muy lejano a lucir sus mejores galas y desde
allí saldrán las ondas sonoras de
la Reina Radial del Centro, para invadir el éter
con la acostumbrada carga política.
Han pasado ya tres años en que el reloj
grande y redondo del palacio de gobernación
es buscado incesantemente por los transeúntes
que recorren el centro del casco histórico
de la ciudad: El está allí, pero
no les dice nada.
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