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DESDE
LA CARCEL
Feliz Navidad
Omar Ruiz Hernández, Prisionero de
conciencia, condenado a 18 años en la ola
represiva de 2003
CANALETA, diciembre - Se acerca una nueva Navidad,
un fin de año y el comienzo de otro. Creo
que los 75 abrigábamos la esperanza por
esta fecha, el año pasado, de que en ésta
estaríamos con nuestras respectivas familias,
pero todo parece indicar que así no será.
Con alegría hemos recibido la noticia
de que al menos algunos de los que guardaban prisión
en la Navidad pasada, en ésta ya no lo
estarán y podrán disfrutar con familiares
y amigos esta importante fecha del calendario
cristiano. Para ellos nuestras más sinceras
felicitaciones y nuestros mejores deseos envueltos
en un fuerte abrazo de hermano.
Para quienes aún continúan en esta
injusta prisión y no podrán estar
con sus familias, quiero por ese medio hacerles
llegar tanto a ellos como a sus seres queridos
mi mensaje de Paz, Amor y Fraternidad. Que esa
paz proclamada por los ángeles hace más
de dos mil años en Belén de Judá,
sea una realidad en nuestras vidas, es mi mayor
deseo y oración.
Para quienes aquí en nuestro país
o en el exterior nos han apoyado de cualquier
forma, ya sea material o espiritualmente, tal
vez sólo con esa necesaria carta o una
simple plegaria, quiero enviarles también
mi mensaje navideño con los mejores deseos
de salud, felicidad y prosperidad.
A pesar de las difíciles circunstancias
en que me encuentro tengo la paz de Cristo y la
convicción de que Dios está a mi
lado.
Aunque tras unas injustas rejas, me siento libre,
pues la libertad se lleva por dentro.
Soy feliz por todo esto y porque tengo una esposa
que me ha apoyado mucho, y buenos amigos, que
como tales se han comportado en esta dura prueba
que la vida me ha impuesto
Como el Apóstol Pablo puedo aún
decir que: "Estamos atribulados, mas no angustiados,
en apuros, mas no desesperados, perseguidos, mas
no desamparados, derribados, pero no destruidos.
Y como nuestro Apóstol José Martí,
digo:
Cultivo una rosa blanca
En julio como en enero,
Para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni oruga cultivo,
cultivo una rosa blanca.
Desde mi celda en Canaleta, tanto para amigos
como para enemigos FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO
AÑO NUEVO.
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