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HISTORIA
OTPOR
Javier Machado, Cubanacán Press
SANTA CLARA, noviembre (www.cubanet.org) - Conocí
el significado de la palabra OTPOR gracias a la
cinta de vídeo "El derrocamiento de
un dictador", que pasó por mis manos
hace algún tiempo gracias a un amigo. OTPOR
significa en idioma serbio, resistencia. Dicho
así de sencillo pudiera parecer algo convencional,
pero detrás de esa palabra utilizada por
jóvenes de ese país balcánico
en época reciente se esconde una experiencia
de lucha cívica no violenta digna de imitar.
Eran los finales del siglo pasado y Slobodan
Milosevic se había robado los diez mejores
años de la vida de los yugoslavos. "Slobo"
era considerado el más sangriento tirano
de Europa, razón por la que fue apodado
El Carnicero de los Balcanes. Dentro de sus heroicidades
al frente del Partido Comunista había arrastrado
a su país a la guerra, introdujo la limpieza
étnica, los campos de concentración,
el desempleo, la pobreza, la corrupción.
También fue el artífice de la represión
despiadada y la generalización del miedo.
En 1998 había forzado a la etnia albanesa
fuera de Kosovo, lo que produjo más de
un millón de refugiados.
La indignación occidental provocó
los bombardeos masivos por parte de la OTAN. Slobo
emergió como héroe porque había
enfrentado y resistido a la OTAN, a pesar de que
se vio forzado a retirar sus tropas de Kosovo,
sin importarle el daño que sufrían
su ejército y su pueblo.
Cuando la oposición tradicional entre
una docena de partidos había perdido espacios
y credibilidad, en los círculos estudiantiles
se funda entre un grupo de activistas el Movimiento
OTPOR. Ninguno de sus miembros estaba interesados
en cargos políticos, lo que les dio libertad
de acción y una imagen limpia e incorrupta.
La estrategia de reclutamiento de nuevos jóvenes
se basó en representaciones callejeras
en la que usaban el puño cerrado en negro
que aparecía por doquier y la ropa parecida
a las tropas de asaltos como forma del espectáculo.
"Yo soy un hooligan y un punk caminando
por las noches a través de un país
lleno de anuncios de muerte, molestando al público...
al poner carteles que dicen "Resistencia
porque quiero a Serbia", decía uno
de los jóvenes y otro afirmaba "Yo
soy un drogadicto. Soy adicto a la libertad
y cada día necesito más".
Así fueron creciendo hasta convertirse
en un movimiento nacional. En los actos públicos
convocados por OTPOR, se escuchaban planteamientos
como "Estén atentos señores,
porque el chiste en Serbia se acabó, basta
de violencia y de persecución. Basta de
represión. Basta de terrorismo de estado".
La organización se hizo vulnerable cuando
comenzaron a recibir ayuda del mundo occidental,
no sólo financiera, sino libros, programas
para seminarios y computadoras. Milosevic los
llama "títeres norteamericanos",
reconociendo así su existencia, que hasta
entonces había sido ignorada oficialmente,
a pesar de que sus actividades eran todas abiertas.
Son acusados de neofascistas y terroristas, y
se desata la represión y los encarcelamientos
del poder totalitario contra los jóvenes,
que sólo pretendían ayudar a establecer
los cimientos de una sociedad democrática.
Los activistas realizan paros cívicos de
protesta frente a las estaciones de policías
y movilizan a sus seguidores con altoparlantes
frente a las comisarías para ayudar a los
arrestados. Si detienen a dos líderes aparecen
cuatro nuevos dispuestos a ocupar el lugar de
los primeros.
Los medios de prensa los atacan ferozmente calificándolos
de antisociales, pero ésa no es la apreciación
general del pueblo, cuando ven tantos jóvenes
en las calles. Contrarrestan a la propaganda oficial
en acciones satíricas como la de describir
a un joven de la resistencia en escenas públicas.
"Estamos reportando desde el frente de la
policía de NIS. Tenemos aquí a un
ejemplo de terrorista en la frontera de Serbia
y Montenegro" - y presenta a un joven estudiante.
"El terrorista mide aproximadamente 1.80
metros, lleva puesta una camisa de manga corta
de la organización terrorista OTPOR. Lleva
lentes, lo que significa que lee mucho. Es peligroso
leer mucho en este país, así que
ojo
"
La policía arremete contra las cuatros
estaciones de TV, dos de radio y la redacción
de un periódico que había criticado
muy duro al gobierno. En la mañana la ciudad
descubre que sus mejores fuentes de información
independiente han sido amordazadas. Se producen
manifestaciones frente a la alcaldía hasta
que apareció la represión de alta
intensidad, razón por la que aumentó
la resistencia y marcó el comienzo de la
marcha hacia la capital, Belgrado.
OTPOR quiere la unión a pesar del recelo
de la oposición tradicional, que piensa
que ha sido desplazada.
Diez meses antes de lo previsto, el 27 de julio,
Milosevic llama a elecciones en un intento de
legitimarse frente al país. Él estaba
dispuesto a robarse los votos y a utilizar la
fuerza si fuese necesario, porque todos sabían
que jamás el dictador podía realizar
elecciones honestas. Bajo su mandato el país
había caído en las ruinas, el salario
promedio cayó de 800 a 50 dólares
por mes, la mayoría de los electores llevaban
zapatos viejos.
El 1º de septiembre la oposición
presenta una nueva coalición denominada
Oposición Democrática de Serbia
(DOC), donde 18 partidos apoyan al candidato presidencial
Vojislav Kostunica, debido a su retórica
antinorteamericana, ardid que hace imposible que
Milosevic lo desacredite como traidor.
El slogan más popular de la campaña
a pesar de ser negativo, hacía reflexionar
a los electores. Gotov Je! (¡Está
acabado!). Era audaz porque todos sabían
a quién se refería. El atrevimiento
podía desatar la represión. Expertos
bajo la denominación del Grupo 17 elaboraron
la plataforma electoral de Vojislav Kostunica.
Milosevic estaba desorientado, porque no sabía
a quién atacar, debido a que la campaña
se hacía unida, pero dispersa entre OTPOR,
el G-17, la DOC, Kostunica y otras organizaciones
no gubernamentales, sin la presencia de un líder.
Dos semanas antes de las elecciones comienza
su campaña. Se conoce que el Partido Socialista
paga a las personas para que todo le salga bien,
mientras que fondos americanos pagan a los observadores
y entrenadores para detectar y prevenir violaciones
en la elecciones, que se celebran al 24 de septiembre
con 10 mil mesas electorales y 30 mil personas
en trabajo de monitoreo. Lo importante era que
llegara a la capital del país toda la información
antes de que se produjeran fraudes a nivel local.
Las redes de correo electrónico ayudaron
en la instantaneidad de la información,
financiado por la USAID.
La oposición sabía de antemano
que el dictador no aceptaría los resultados,
con cualquier pretexto, pero sabían también
el paso que tenían que dar. Anuncian la
victoria y comienza la fiesta, aunque con la interrogante
de cuándo y si el vencedor podría
asumir su cargo.
La Comisión Electoral de Milosevic llama
a una segunda vuelta porque ningún candidato
obtuvo más del 50 % de los votos, pero
DOC y Kostunica creen que no es necesaria la segunda
vuelta y llaman a la huelga general a través
de la Lucha Cívica No violenta que practica
OTPOR. La policía trata de mantener el
orden pero cada día la huelga se extiende
más. El país se paraliza. Milosevic
habiendo perdido las elecciones y frustrada su
tentativa de robar el poder, ahora debe renunciar
o utilizar la violencia. Pero los jóvenes
de OTPOR están entrenados para no usar
la violencia. "No hay guerra entre la policía
y nosotros, nosotros juntos somos las víctimas
del sistema, no hay razón de tener guerra
entre víctimas y víctimas. Unas
víctimas están en uniforme azul
y otros en jean azul", decían a la
policía, porque lo importante era poner
a pensar a las fuerzas armadas y a la policía.
Había que darle tiempo suficiente a la
gente del régimen para que entendieran
lo que estaba pasando, evitando así el
derramamiento de sangre. El 5 de octubre, 10 días
después de las elecciones Belgrado salió
a las calles. ¡Serbia se ha levantado! Gritaban
y añadían "Gotov Je!"
Las tropas abren paso y saludan al pueblo.
Una gran lección de una coalición
amplia con base popular no violenta, que puso
fin sin hechos de sangre a una dictadura más
rápidamente que cualquier acción
clandestina. Milosevic fue extradictado a La Haya
el 29 de junio del 2001 para ser juzgado por crímenes
de lesa humanidad.
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