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LABORALES
Desempleados
por no compartir la ideología del gobierno
LA HABANA, 3 de diciembre (Reinaldo Cosano Alén
www.cubanet.org) - Porque se negaba a participar
en reuniones y actos políticos, el profesor
de baloncesto Eliécer Consuegra Rivas,
del sectorial del Instituto Nacional de Deportes
Educación Física y Recreación
(INDER) del municipio Antilla, provincia Holguín,
fue separado del trabajo el 18 de mayo del presente
año.
"Como yo no participaba en reuniones y actos
políticos convocados por el régimen,
y me ponían ausencia injustificada, o me
descontaban del salario la mañana o la
tarde, según el caso, Yosbani Manzanet,
subdirector del combinado deportivo, señaló
que no fuera a trabajar más por no participar
en los actos políticos y también
por negarme a pagar la cuota sindical. Dijo que
él y otro dirigente, Luis Baró,
habían solicitado a Miguel Guillarte, director,
mi separación laboral definitiva",
señaló Consuegra.
"Para rematar", agregó, "fundé
en Antilla una biblioteca independiente, asociada
a la red de bibliotecas independientes Haciendo
Camino, el 13 de marzo de este año, por
lo que fui brevemente detenido por el Departamento
de Seguridad del Estado (DSE). Les pareció
el colmo de mala actitud política. Esta
gente comunicó a Guillarte que yo no podía
continuar trabajando con el alumnado por mis ideas
desafectas al régimen. Y fui separado de
mi empleo".
Otra trabajadora, residente en Banes, fue despojada
de su trabajo hace cuatro años y once meses
y no la han vuelto a emplear a pesar de su reclamación
de reposición.
Marelis Santana Peraza ocupaba el cargo de analista
A del sistema de computación de la Organización
Nacional Tributaria (ONAT) de Banes, provincia
Holguín, donde reside. "Ha sido un
largo y penoso proceso de reclamación de
más de un año", expresó
Marelis, "en que me mantuvieron separada
de mi puesto, sin siquiera reconocerme el derecho
a remuneración por licencia de maternidad.
Entonces sólo habían transcurrido
cuarenta días del parto".
Santana Peraza explica también que el
Tribunal Supremo, al que apeló, falló
a favor de la administración. "Se
basaron para despedirme, en el tecnicismo de que
yo no había realizado un trabajo indicado
pocos días antes de salir con certificado
médico por presentar riesgos de aborto.
También dijeron que en posteriores investigaciones
apareció un fichero con mi nombre y la
Declaración Universal de Derechos Humanos
en la computadora con la que yo trabajaba en la
oficina de la ONAT".
Marelis Santana Peraza es graduada universitaria
y laboró tres años en la ONAT sin
presentar ningún tipo de problema: ni político,
ni laboral ni personal, hasta que ocurrieron los
hechos expuestos.
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