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Cuba: limitan trabajo por
cuenta propia
Fernando Ravsberg, BBC
Mundo, 28 de abril de 2004.
La Habana - Los payasos, los magos, los vendedores
de periódicos, los masajistas, los herreros
y los hojalateros, son algunas de las decenas
de actividades privadas a las que no se les dará
nuevos permisos en el futuro.
La resolución 11/2004 del Ministerio
del Trabajo de Cuba ordena que a partir de octubre
se nieguen las licencias -imprescindibles para
el ejercicio legal del trabajo por cuenta propia-
a 40 oficios.
En el documento se estipula, sin embargo, que
los que ya las tienen pueden continuar ejerciendo
la actividad, pero no se autorizarán los
traspasos de las mismas a familiares de los titulares
ni se otorgarán nuevas.
Además de estas prohibiciones, la resolución
trae un sinnúmero de regulaciones que harán
más difícil la actividad laboral
privada, que durante años fue una importante
fuente de trabajo para muchos cubanos.
Fuente de empleo
La actividad por cuenta propia se autorizó
en medio de la crisis de los años 90, para
palear la desocupación y además
sirvió también para abastecer a
la población de productos que el Estado
no era capaz de ofertar.
Decenas de miles de personas -más de 150
mil- comenzaron a realizar estas actividades,
reguladas por la oferta y la demanda frente a
un mercado estatal incapaz de brindar servicios
tan elementales como el de afilador de cuchillos.
El gobierno aceptó a regañadientes
el surgimiento de estos pequeños empresarios,
pero desde un primer momento se emitieron decenas
de regulaciones para tratar de evitar que proliferara
más allá de lo imprescindible.
Tan es así que para que se autorizaran
los mercados privados de viandas, frutas y vegetales,
fue necesario que un viceministro de Salud dijera
que los miles de enfermos de neuritis se debían
a la falta de vitaminas y minerales.
Mejores ingresos
Es verdad que el trabajo por cuenta propia se
ha convertido en un duro competidor para las empresas
estatales, dado que el ingreso que obtiene un
trabajador privado es muchísimo mayor.
Existen dueños de restaurantes que han
hecho tanto dinero que ya tienen inversiones en
Europa y propietarios de pequeñas cafeterías
que les reportan ganancias de hasta US$3.000 mensuales.
Sin embargo, la mayoría de los cuentapropistas
sólo obtienen el dinero básico para
llevar una vida decorosa, comer todos los días,
comprar la ropa imprescindible y tomarse de vez
en cuando una cerveza.
En otros casos, como el de los jubilados ¿muchos
de los cuales ganan US$5 al mes de retiro-, las
ventas de periódicos, maní o palomitas
de maíz, que realizan en las calles, les
alcanza apenas para comer.
Viaje de regreso
Resulta un verdadero misterio el porqué
se mantendrán las licencias a los reparadores
de joyas, mientras se prohíbe la elaboración
de coronas fúnebres, la compraventa de
libros usados o los operadores de audio para fiestas.
La jefa de prensa del Ministerio del Trabajo,
Nadia Arbezu, confirmó la existencia de
esta disposición, pero no quiso hacer declaraciones
porque, según dijo, "la resolución
aún está en fase de implementación".
En el documento sólo se explica que la
reanimación económica permite que
"un grupo de estas actividades sean asimiladas
por diferentes órganos y organismos de
la Administración Central del Estado".
El proyecto parece implicar el regreso a una
economía centralizada en la que todos dependan
laboralmente del Estado; sin embargo, los cambios
en la situación mundial y en la nacional
lo harán verdaderamente difícil.
Lo cierto es que algunas de estas prohibiciones
golpearán a los sectores más humildes,
como los adultos mayores, muchos de los cuales
deberán ahora vivir sólo con sus
US$5 mensuales de jubilación.
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