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REPRESION
Entrevista a Juan
Carlos González Leiva
Reinaldo Cosano Alén
LA HABANA, 27 de abril (www.cubanet.org) - A
pocos minutos de ser puesto en libertad condicional,
el abogado ciego y prisionero de conciencia Juan
Carlos González Leiva, presidente de la
Fundación cubana de Derechos Humanos, este
27 de abril, accedió a la siguiente entrevista.
P. ¿Algún mensaje especial?
R: Muchos agradecimientos a ti, a quien nos
une una amistad entrañable de trabajo y
cariño, y a muchas personas, entre ellas
a mi querido amigo René Gómez Manzano,
como también a Laida Carro, a Silvia Iriondo
y Silvia Korma, a Ana Lee, a Radio Martí,
a CubaNet, al "Guajiro", a los periodistas,
a la Unión Europea. ¡A todos los
que hicieron algo por mí en el mundo! A
todos los cristianos. Mi saludo y mi agradecimiento
porque han sido como las manos de Dios que se
han movido para ayudarme, para que pueda estar
libre, aunque tengo limitación de libertad,
pero no estoy bajo las condiciones de tortura,
de prisión, de aislamiento a que fui sometido
durante 26 meses.
P. En cuanto al también detenido y juzgado
Léxter Téllez Castro, que declaró
ser un agente de la Seguridad del Estado, ¿quiere
decir algo?
R. Prefiero pensar, analizar mejor la situación,
pero sí puedo adelantar que yo le tengo
mucho cariño. Es una persona a la que quiero
mucho, y aún cuando yo supiera que es un
oficial de la Seguridad del Estado, lo seguiré
queriendo, porque los vínculos de cariño
no se pierden en un día. De todas maneras,
yo no puedo asegurarlo. El mismo dijo que había
trabajo bajo el nombre de agente Ignacio, y que
ahora se revelaba que lo habían engañado.
Si en un tiempo se equivocó y rectificó,
el perdón es cristiano. Léxter declaró
que mi prisión había sido fabricada
a través de él. Llevarme a prisión
al decirme que Jesús Álvarez Castillo
estaba grave en el hospital, aumentando la noticia,
exagerándola para que yo protestara y llevarme
a la prisión, como ocurrió.
P. ¿Anécdota de la prisión?
R. A cada rato el oficial instructor decía
a mi familia que yo me quería suicidar.
Yo le decía: "Sí, está
bien". Pero esto te pone... imagínate,
en tensión, crees que te van a hacer algo.
Pero mi familia le contestó bien contestado.
Le dije: "Usted dice eso porque no sabe lo
que es un buen cristiano". Estos no son tiempos
de poner más presos. Yo espero que pronto
Oscar Espinosa Chepe salga en libertad. Es un
hombre enfermo. Eso dice mucho de que no hay humanismo.
"Nenito" (Delio Laureano Requejo) fue
al juicio en silla de ruedas, muy enfermo, con
linfangitis.
P. Es de madrugada. Sé que estará
muy cansado, querrá descansar.
R. Estoy tenso. Me imagino que cuando me desplome
dormiré no sé qué tiempo,
porque llevo muchos días sin poder dormir
en la prisión. Hoy pienso irme al mediodía
para casa de mi familia en Colorado, barrio rural
de Ciego de Ávila. Pero no me puedo ir
antes para responder las llamadas de amigos, de
periodistas. Hasta al mismo gobierno le conviene
que salga la noticia de que estoy suelto.
P. Sí, para "lavarse" un poco
la cara...
R. Yo creo que tiene que "bañarse"
porque si se lava sólo la cara queda sucio.
Recuerde que es limitación de libertad
mi estatus, pero están preocupados porque
dicen que hay expectativas conmigo en la disidencia
cubana.
P. ¿Quiere añadir algo más?
R. Démele saludos a todos. Me preocupan
mucho Leonardo Bruzón, Martha Beatriz,
todos los hermanos en cautiverio. Vamos a despedirnos
porque tengo la casa llena de gente. Hay alrededor
de treinta o cuarenta personas esperándome,
del barrio. Yo no tengo problemas con ningún
vecino. ¡Hasta gente del gobierno ha venido
a saludarme! Como dijo cierta vez el teniente
Sarría cuando capturó a Fidel Castro:
"¡Las ideas no se matan!"
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