|
SALUD
PUBLICA
Faltan las vitaminas
en La Habana
LA HABANA, 20 de abril (Ariel Delgado
Covarrubias / www.cubanet.org) - Dos meses llevan
en falta en las farmacias de La Habana las vitaminas
que el Estado suministra a la población
con dos marcas comerciales, Multivit y Polivit,
y que hasta hace poco tiempo se encontraban con
facilidad en esos establecimientos.
Ambos medicamentos salieron al mercado durante
la epidemia de neuropatía periférica
desarrollada durante la década pasada en
los inicios del llamado Período Especial
en Tiempo de Paz a causa de la mala alimentación
que afectó a casi todos los cubanos.
En su esencia, ambos productos son iguales, ya
que incluyen solamente a las vitaminas del llamado
Complejo B (B-1, B-2, B-6 y B-12), Vitamina A
y Ácido Fólico. Durante años
fueron de los pocos medicamentos que se encontraban
permanentemente en las farmacias del país
y tuvieron que ser expedidos sólo con recetas
médicas cuando muchos ciudadanos los compraban.
"Desde hace dos meses su llegada es muy
irregular. Lo envían en tan pequeñas
cantidades que en el mismo día se agotan",
explicó una dependiente de una farmacia.
Telefónicamente se consultó a otras
farmacias de distintos municipios y las respuestas
fueron similares.
"El médico me recomendó que
tenía que tomar seis pastillas diarias",
expresó María Elena, una señora
de 54 años que hace nueve padece de neuropatía,
una enfermedad que no tiene cura total. "Las
crisis se me reflejan en dolores en todas las
articulaciones y los huesos, que me impiden caminar"
señaló la enferma. "Lo peor
es que uno va al médico de la familia,
le entregan la receta, que tienen efectividad
sólo por una semana, y en la farmacia no
llega la medicina. Y así todas las semanas
hay que ir al consultorio para tener las recetas
y poder adquirirlas en el momento que lleguen,
porque sino al otro día ya no hay".
Un funcionario de la empresa productora de las
vitaminas manifestó, previo anonimato,
que en el laboratorio en que las producen ha habido
problemas con los envases y que se han priorizado
otros medicamentos más necesarios para
la población, pero que en los reportes
de existencias no se ha reflejado faltantes. "Eso
es responsabilidad de la empresa distribuidora",
sentenció.
Precisamente el gran talón de Aquiles
de la economía centralizada es la distribución,
lo que unido a una mala planificación genera
escaseces que podrían ser evitadas en un
mercado competitivo donde la producción
se determinara por la demanda de un producto y
no por un plan hecho por especialistas alejados
de la realidad.
Lo cierto es que una gran parte de la población,
acostumbrada a utilizar ese medicamento como suplemento
dietético o medicina para curar sus dolencias
ahora no pueden disponer de un producto que marcó
fuertemente su presencia durante años en
las farmacias cubanas.
|