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DEPORTES
Fanáticos habaneros
contentos con resultado de juegos de béisbol
LA HABANA, 11 de abril (Ariel Delgado
Covarrubias / www.cubanet.org) - Concluyó
la cuadragésima tercera Serie Nacional
de Béisbol en Cuba, y los capitalinos gozan
de alegría ante el esperado triunfo en
un juego que hasta el noveno inning se les presentaba
adverso. De haberlo perdido, sólo se postergaba
el desenlace, pues la ventaja exhibida frente
al aguerrido equipo de Villa Clara no les amenazaba
el título.
Con un lleno total del stadium -más de
50 mil aficionados- el juego comenzó con
una lluvia de fuegos artificiales premonitoria
de lo que iba a suceder. Sin embargo, el desarrollo
del tope se caracterizó por la ventaja
naranja, llegando al noveno tres a dos. Y es ahí
donde se crecen los campeones, reeditando la victoria
anhelada. Un doblete de Rudy Reyes, un toque de
bola de Otamendi y una línea de Enrique
Díaz borró la diferencia y marcó
la carrera de la victoria, para dar paso a otra
ráfaga de fuegos artificiales con un terreno
inundado por la afición presente vitoreando
a su equipo, lo que impidió la premiación.
Como era de esperar, las peñas capitalinas
al otro día se ufanaban de sus cumplidos
vaticinios del resultado de la final. Lo significativo
era que Villa Clara perdía nuevamente la
culminación de la serie con cuatro derrotas
sin victorias, igualito que el año pasado.
El mentor villareño, el pasado astro de
la pelota cubana Víctor Mesa, había
anunciado que otro gallo cantaría al conocer
que nuevamente discutiría el cetro con
los azules de Rey Vicente Anglada rememorando
lo sucedido en la pasada serie.
"Víctor dijo eso, y es verdad, otro
gallo cantó. Se confió en su victoria
sobre Santiago de Cuba, pero otro gallo cantó,
el mismo que el del pasado año", explicaba
eufórico un fanático de los azules.
"Nada, que no se puede ser jactancioso, que
en pelota puede ocurrir cualquier cosa, pues es
redonda y viene en caja cuadrada", dijo otro
más calmado y analítico.
Los partidarios de Villa Clara y otros equipos
de provincia que residen en la capital y son numerosos,
andan "de capa caída", pues esperaban
un desquite que no llegó. "Así
es el béisbol, compay", dijo un evidente
oriental. "Ahora habrá que esperar
al año que viene para que los leones (símbolo
de los jugadores de La Giraldilla) se tengan que
tragar su rabo", concluyó. "La
tristeza es doble, pues ahora la televisión
se vuelve más aburrida", explicó
un joven al tratar el tema. "En mi casa mi
padre pone la televisión con la tanda infantil,
le sigue la tanda senil (la Mesa Redonda) y la
noche es para las telenovelas y las películas".
Inquiridos sobre si lo que pasaba en Ginebra
en estos momentos no era de expectación
para ellos, dieron la callada por respuesta, con
algunas miradas desdeñosas, como diciendo
"ese juego aquí, aunque se pierda,
lo celebran como 'victoria moral'".
No creen ni en lo de los presos (los programas
que se han pasado sobre las condiciones de vida
en nuestros penales) ni creen en que, sea cual
sea el resultado, algo vaya a cambiar. Por eso
guardan sus emociones para la pelota, el verdadero
pasatiempo nacional.
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