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OLA
REPRESIVA
En riesgo prisionero
de conciencia
LA HABANA, 2 de abril (Fara Armenteros,
UPECI / www.cubanet.org) - Al prisionero de conciencia
Miguel
Sigler Amaya le abrieron, por segunda ocasión,
una causa por desobediencia y resistencia, por
la que será sometido a un proceso judicial,
según dio a conocer su esposa Josefa López
Peña.
La información se la dieron los agentes
conocidos por Diosdado, Veguitas y Peñate,
durante lo que ella calificó como "una
áspera entrevista" en la prisión
matancera Agüica, donde está recluido
su esposo.
Explica Josefa López que se presentó
en el lugar porque los familiares de un recluso
le comunicaron que Sigler Amaya había sido
golpeado y estaba castigado en una celda.
Según López Peña, los agentes
le explicaron que el prisionero se negó
a entrar al destacamento, por lo que tuvieron
que aplicarle la fuerza, y así se le produjeron
las lesiones.
La esposa del preso político asegura que
pudo conocer que su esposo hizo un ayuno el día
18 de marzo, conmemorando el primer aniversario
de los arrestos masivos del año pasado,
actividad que fue mal vista por sus carceleros;
y conoció también del rumor de que
un preso común lo mataría, por lo
que Sigler se negó a entrar al cubículo.
Miguel
Sigler Amaya, residente en el municipio Pedro
Betancourt, provincia Matanzas, fue detenido el
18 de marzo de 2003 en su domicilio, igual que
sus hermanos Ariel y Guido. Fue a sancionado a
26 meses de privación de libertad en la
prisión matancera Agüica.
En una carta dirigida a la opinión pública
nacional e internacional en diciembre de 2003,
el prisionero de conciencia expone: "Pretenden
extender mi condena a muchos años más,
las amenazas están presentes en cada interrogatorio
a que soy sometido constantemente".
"No nos extraña que extiendan el
encarcelamiento de mi esposo. Por otra parte,
no es la primera vez que Miguel es golpeado por
los comunistas, en su casa lo han hecho, delante
de su anciana madre. El día que lo detuvieron
le dieron patadas y lo halaron por el pelo, arrastrándolo
por la calle por más de 50 minutos ante
su familia, hijos menores y transeúntes",
señaló López Peña.
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