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Recetó Carlos Varela música
reflexiva en México
El cantautor cubano cerró
el XX Festival del Centro Histórico
lberto Castillo Torres. El
Universal. México, 30 de marzo de 2004.
Música reflexiva, emotiva y en defensa
de las libertades fue la que recetó el
cubano Carlos Varela a quienes asistieron al concierto
que ofreció la noche del domingo pasado,
en el Teatro de la Ciudad.
En el cierre del XX Festival del Centro Histórico,
el cantante y compositor expuso su poética
visión de las variantes del amor, la soledad,
el cariño al país donde se nace,
a pesar de los gobernantes, y, en más de
una canción, la imposibilidad de que la
política rompa los lazos familiares.
Si bien sólo fue ocupada la mitad de las
mil 300 butacas del teatro (lo que provocó
que Varela dijera: "No importa que no esté
lleno, importa la calidad de la gente"),
la respuesta que tuvo del público fue entusiasta,
con su aleación de balada, rock y sonidos
caribeños.
De hecho, el isleño que ha sido llamado
"el Bob Dylan cubano", grabó
el recital para difundirlo posteriormente en DVD.
Para comenzar la lista de las 19 canciones que
interpretó junto a su banda de cuatro integrantes
(el guitarrista Amed Medina, el tecladista Equis
Alfonso, el bajista Néstor del Prado y
el baterista David Suárez), el habanero
eligió temas consentidos entre la audiencia
(entre la que se contó a decenas de sus
compatriotas), como "Lucas y Lucía"
y "Como los peces".
No obstante, también aprovechó
para presentar cortes nuevos como la romántica
"Estás", de su disco Siete .
La noche también fue de dedicatorias,
y la primera fue para el periodista y poeta cubano
Raúl Rivero, preso por su supuesta conexión
con EU, y luego llegó otra a Pablo Milanés,
a quien Varela llamó "mi padre".
Con humor, posteriormente recordó cuando
conoció al "vampiro" español
Joaquín Sabina, y cómo le elogió
"Pequeños sueños", la
siguiente en el repertorio, diciéndole
que debió escribirla él.
La añoranza por los exiliados fue abordada
en "Foto de familia", en la que estableció
que "no sirve de nada que los gobiernos y
las religiones se metan en la vida de las personas",
ante el júbilo de los isleños presentes.
La guitarra de Varela volvió a alzar la
voz, ya en el final del show, con "La política
no cabe en la azucarera", dedicada a Silvio
Rodríguez y Celia Cruz y en la cual, así
como critica lo que tienen que hacer muchos cubanos
para sobrevivir, también expresa que irse
a EU no es la solución.
© 2004 Copyright El Universal-El
Universal Online, México.
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