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AGRICULTURA
Los huevos de Charley
Ariel Delgado, UPECI
LA HABANA, agosto (www.cubanet.org) - El Ministerio
de la Agricultura (MINAGRI) anunció que
las mayores pérdidas sufrida por ese sector
a causa del huracán Charley corresponden
a la avicultura, y en especial a las producción
de huevos.
El fenómeno atmosférico de nombre
anglosajón ha sido renombrado en el argot
popular como Matojo, nombre de un personaje de
animado cubano célebre en los años
60 y 70, pero no por similitud a su físico
o travesuras, sino porque el huracán se
dedicó, más que a otra cosa, a derribar
matas. Así el plátano, cultivo muy
sensible a los fuertes vientos, a los cuales no
duda en postrarse por sus débiles raíces,
presenta cifras desconsoladoras, pero los huevos
tienen peor situación.
No sólo matas derribó Charley,
sino también muchos débiles techos.
Y así, la casi totalidad de las naves de
ponedoras, de frágil construcción
con cubiertas de fibrocemento, sufrieron ese embate
y volaron por los campos en la aciaga madrugada
del cumpleaños de nuestro gobernante, como
si tirados por la gente al celebrado dijeran "a
falta de huevos, fibrocem".
La provincia La Habana es la puntera nacional
en ese rubro productivo, al ser la encargada de
abastecer con ese vital alimento de la dieta nacional
a la población de la capital. Según
los datos suministrados, las pérdidas tienen
un valor aproximado a los dos millones de pesos
y se reportó la pérdida de 191 naves
de producción con sus instalaciones y otras
207 instalaciones que incluyen almacenes, oficinas,
comedores y talleres. Las zonas más afectadas
son Quivicán, Güira de Melena, San
Antonio de los Baños y Bauta.
"Esa madrugada fue terrible, inolvidable",
dijo Eugenio, un trabajador del sector que vive
cerca de las instalaciones de la empresa ubicada
en Bauta. "Al otro día la imagen era
desgarradora. Todas las naves estaban sin techo,
y la casi totalidad de las jaulas estaban destruidas,
con miles de aves muertas. Las pobrecitas... Y
por todas partes usted veía las gallinas
blancas buscando comida, las sobrevivientes",
explicó el veterano obrero, con cara compungida
de dolor.
"Muchas personas se dedicaron a recoger
a esos animalitos que son mansitos, y los metían
en sacos para venderlos. Imagínese, hicieron
zafra, por ahí no había ninguna
autoridad que pudiera impedir eso. ¡Y el
trabajo que cuesta lograr que las gallinas ésas
produzcan, en medio de la falta de pienso y recursos!",
enfatizó Eugenio.
A la ciudad de La Habana llegó la venta
de esas aves, sobrevivientes del holocausto climatológico.
Hasta a 10 pesos se vendieron en esos días
en el amplio mercado negro capitalino, y la mayoría
fueron a parar a las cazuelas, ante la evidente
falta de alimentos, incrementada por el desastre
y la ausencia de energía eléctrica.
A finales de abril del presente año la
ministra de Comercio Interior, señora Bárbara
Castillo, anunció públicamente que
la venta liberada de huevos para la población
se restablecería, ya que en meses anteriores
ese alimento desapareció de las unidades
de venta, luego de prácticamente un período
inicial de abundancia en el mercado, debido en
primer lugar a las compras que se hicieron a productores
norteamericanos durante el año anterior.
La causa del desabastecimiento se achacó
a problemas en el reemplazo de las productoras,
ya que el pienso se continúa adquiriendo
en la vecina nación del norte a precios
que hacen rentable la producción de las
posturas.
Lo cierto es que la distribución nunca
llegó a satisfacer la demanda del producto
liberado, pero se notaba un lento proceso de recuperación,
pese a algunas fallas, propias de un sistema productivo
altamente burocratizado.
Ahora, ante la situación creada por Charley,
los huevos volverán a la baja, y con ello
aumentarán las penurias cotidianas en la
alimentación diaria del cubano, ya que
la recuperación de los daños causados,
aunque la prensa oficiosa indique lo contrario,
será lenta y necesitará de recursos
para reponer las pérdidas.
"Nada, compay, que a ese ciclón si
la gente le llama Matojo, habrá que añadirle
el calificativo de huevero, porque se llevó
nuestra producción a bolina", finalizó
Eugenio.
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