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SOCIEDAD
Vacas a la medida
Lucas Garve, Fundación
por la Libertad de Expresión
LA HABANA, agosto (www.cubanet.org) - ¡Ahora
sí que se acabó el abuso! La necesidad
en Cuba nos ha llevado a inventar hasta lo imposible.
La noticia la dio el Miami Herald el pasado 17
de agosto, gracias a un despacho de la AP de Andrea
Rodríguez. La cuestión es que el
Noticiero Nacional de Televisión, ocupado
en cuestiones internacionales y las consecuencias
del último huracán, no ha informado
del hecho. ¿Le suena habitual?
El asunto es el de las vacas enanas. Creadas
por un campesino criador de ganado, Raúl
Hernández, en San Juan y Martínez,
provincia de Pinar del Río. ¡Y después
dicen que los pinareños...!
Lo mejor de la nueva variedad o como se le llame
a las micro-vacas es el tamaño. Asegura
el despacho de AP que tienen la talla de un perro
grande, para mejor manipulación, y dan
cuatro o cinco litros de leche diarios.
Pues le voy a avisar del hallazgo a Dulce, que
anteayer me habló de la necesidad de conseguir
leche en polvo para el nieto. Ya el niño
cumplió los siete años, lo que significa
que no le corresponde cuota de leche de vaca,
por lo que sí corresponde a los padres
y abuelos y tíos y demás allegados
a la familia, la operación de búsqueda
y rastreo de quién vende leche en polvo.
Además, al infante no hay quien le haga
tragar el yogurt de soya, la única y socorrida
opción.
¡Imagínese usted! En cuanto se riegue
la noticia, cuántos no correrán
a San Juan y Martínez a casa del ganadero
Hernández para comprarle una mini-vaca.
En definitiva, son fáciles de transportar.
Caben perfectamente en el asiento trasero de cualquier
auto.
También está la posibilidad de
que el gobierno las utilice para multiplicarlas
intensivamente en un plan especial, quizás
nombrado: "Vacas por núcleo"
o "Leche por cuadra". Quizás
sean distribuidas por cada CDR; es decir, a nivel
de cuadra. Por su talla pueden vivir cómodamente
en el patiecito de un apartamento. Si en definitiva
allá a finales de los años 70, ¿no
encontramos un ternero en una azotea de la calle
Zanja? ¿Y la cría de pollos en un
balcón de la cuartería de Belascoaín
entre Reina y Estrella? ¿Y cuántos
no criaron en la bañadera o en un balcón
un cerdito con vida limitada hasta la próxima
Navidad? Aunque la tupición de la cañería
a causa de las excretas del animalito afectara
la evacuación de las aguas residuales del
inmueble entero. ¡Caballeros, de verdad
que eso me lo contó un plomero de la calle
San Miguel a quien llamaron para que destupiera
las cañerías!
Tampoco es extraño que alguien organice
una rifa de las mini-vacas. ¡Será
en dólares la papeleta seguramente! Lo
de las rifas es muy común, sobre todo entre
los residentes de los repartos. El otro día,
cuando regresaba de buscar los huevos en el supermercado
donde me corresponde adquirirlos, saludé
a una vecina que andaba con un pomo plástico
lleno de aceite debajo del brazo. A manera de
respuesta a mi saludo me preguntó si quería
comprar por tres pesos un número para la
rifa del pomo de aceite. Iba de casa en casa proponiendo
las papeletas. Pensé por la frase de despedida
que no tenía un centavo partido por la
mitad y salió a resolver. "¡Hay
que luchar, mi negro!", me dijo.
Así está la cosa. Tan apretada
que no queda más remedio que aguzar el
ingenio e inventar. Ya lo he dicho en otras ocasiones,
señoras y señoras: ¡Qué
no inventa el cubano!
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