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SOCIEDAD
Grave situación
sanitaria tras el ciclón
LA HABANA, 20 de agosto (Ana Leonor
Díaz, Grupo Decoro, www.cubanet.org) -
Una grave situación sanitaria enfrentan
las provincias habaneras y Pinar del Río
tras el paso del huracán Charley el pasado
13 de agosto. En estas provincias la falta de
electricidad agrava la carencia de agua y la paralización
de numerosos hospitales, policlínicas y
farmacias.
La escasez de agua, crítica en Ciudad
de La Habana antes del paso del ciclón,
empeoró después del meteoro, que
acarreó más vientos que lluvia,
y por tanto apenas mejoraron las fuentes de abasto
ubicadas al sur de la capital, también
pasto de los continuos apagones previos al desastre.
La caída sucesiva de unas 30 torres de
alta tensión que alimentaba la termoeléctrica
de Mariel mantiene sin electricidad a amplias
zonas de Ciudad de La Habana, siete municipios
de provincia Habana y toda la provincia Pinar
del Río, que no sufrió daños.
En Ciudad de La Habana 21 hospitales, 51 policlínicas,
decenas de consultorios médicos y farmacias
recibieron los golpes de viento de 200 kilómetros,
quedando paralizados y en precarias condiciones,
incapacitados para dar servicio.
De los cinco hospitales maternos de la capital,
uno de ellos lleva años en reparaciones
y dos suspendieron labores por los destrozos y
la falta de agua.
Los servicios funerarios, horas después
del ciclón, también entraron en
crisis por la falta de electricidad y agua en
los municipios Plaza, Marianao, Boyeros, La Lisa,
forzando a que el tradicional velatorio se redujera
a sólo cuatro horas y se realizara en funerarias
de Centro Habana, las únicas operativas.
Largas colas de personas en todas las zonas afectadas
aguardaban por alcanzar algunas cubetas de agua
de camiones cisterna, así como de depósitos
residenciales adonde llega el líquido en
cantidades insuficientes.
A la provincia de Pinar del Río el gobierno
envió plantas generadoras de emergencia;
sin embargo, aún escasea el pan y la leche
racionada para niños menores de siete años,
y las altas temperaturas impiden la conservación
de alimentos, ya escasos en la canasta familiar.
Las autoridades habían prometido para
el domingo 22, diez días después
de la tragedia, que la termoeléctrica de
Mariel comenzaría a generar sus escasos
168 megawatts para los pinareños; pero
aún es una incógnita cuándo
se restablecerá el servicio en el resto
de las zonas, pues en aquellas donde se restableció
en los primeros días, son continuos los
apagones, comprometiendo la prometida recuperación.
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