PRENSA INDEPENDIENTE
Agosot 17, 2004
 

SOCIEDAD
En familia en la playa

Lucas Garve, Fundación por la Libertad de Expresión

LA HABANA, agosto (www.cubanet.org) - En los meses de julio y agosto las familias al completo toman vacaciones. Hoy más que nunca, el destino de una buena cantidad de habaneros no es otro que las playas del este de la capital cubana.

Los niños exigen a sus padres el chapuzón dominical. Quienes residen en los municipios costeros aprovechan para bañarse en las aguas del litoral capitalino. Pero quienes viven en municipios alejados prefieren trasladarse hacia el este habanero.

Tal fue el caso de Jacinto, un maestro en vacaciones, a quien encontré al regreso de su excursión a la playa. Con su esposa y dos hijos decidió hace dos semanas pasar un domingo en Guanabo, una de las playas del este.

Me contó que desde el sábado comenzaron los preparativos. La esposa aseguró agua y refrigerios suficientes, mientras los fiñes se ocuparon de los implementos necesarios para sus juegos. Jacinto cargó la billetera. No pensaba en gastar mucho, pero un cabeza de familia precavido garantiza el bienestar de todos.

Se levantaron a las cinco de la madrugada. Caminaron hasta donde paran los ómnibus playeros y tropezaron con una multitud que se les había adelantado. Al rato, decidió guiar a sus familiares hacia donde parquean los autos de alquiler. Un hombre llamaba a voces por pasajeros para llenar un carro. Se montaron los cuatro muy contentos. El viaje de ida le costaría cien pesos. Mas el bienestar de sus hijos y su esposa no tiene precio para él. Llegaron temprano a la playa y sus hijos gozaron de lo lindo con la tibieza de las aguas.

Pasaron un día feliz, es cierto. Los muchachos en sus juegos y retozos encontraron unos compañeros de la escuela. Jacinto y su esposa los vigilaban desde la arena, mientras aprovechaban para recordar el noviazgo de su juventud primera. Almorzaron sobre la arena. Hicieron una siesta envuelta en arena y calor meridiano.

Tres horas después del mediodía Jacinto se desperezó y comenzó a tomar medidas para la retirada de la tropilla hacia la ciudad. Bueno, pensó que en hora temprana podría aspirar a tomar asiento en un ómnibus.

Se equivocó, porque también pensaron lo mismo otros como él. La cola era inmensa y de las lomas de Jústiz unos nubarrones color humo amenazaban con volver a bañarlos. Tocó su billetera casi agotada, pero sin remedio hizo un gesto de seguirlo hacia la carretera a sus polluelos y a la gallina. Al cabo de una buena media hora un chofer detuvo su auto, y por 30 pesos per cápita ofreció llevarlos hasta cerca de su morada. Oferta cumplida y bien pagada.

Ahora, lo que Jacinto se pregunta es si podrá volver a llevar a sus hijos a la playa. Ya ese viaje de excursión le costó más de 200 pesos en transporte. En refrescos y helados gastó unos 50 pesos. Sin contar el almuerzo que llevó de su casa, los gastos ascienden a poco menos que un salario mensual.

"La próxima vez que los niños quieran ir a la playa los llevaré a la costa de Miramar o a bañarse en el Malecón. Las playas quedan al este, y si mi billetera no se agota es porque me agoto yo en la fajazón por montar en una guagua", me dijo como colofón de la historia.



Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:

Palabras claves:

CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster