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SOCIEDAD
¿Qué tomamos, café
o explosivo?
David Josué
LA HABANA, agosto (www.cubanet.org) - Por estos
tiempos ésta es la interrogante de turno
en cada esquina, aglomeración poblacional,
y hasta en las propias casas ante la abrumadora
cantidad de cafeteras explotadas al pretender
colar en ellas esa mezcla de 65 por ciento de
chícharos y 35 por ciento de café
que nos venden en sobrecitos de nailon normados
y que por estos días han ennegrecido infinidad
de techos de numerosas cocinas de la ciudad, aparte
del que nos vemos forzados a comprar a los particulares,
igualmente mezclado.
Muchos nos preguntamos qué contiene eso
que quieren vendernos por café, y que ni
cuela, ni huele, ni sabe a tan aromático
grano, y que llegó a estos lares traído
de la mano de nuestros conquistadores europeos
hace ya más de 500 años.
Acá todos estamos alarmados, y cuando
digo todos me refiero a los cubanos de a pie,
ésos que cada mañana al precio que
cueste necesitan tomar como desayuno en la mayoría
de los casos una taza de lo que eufemísticamente
nosotros llamamos café.
Porque en otros lugares, en sobres resplandecientes
se comercializa y vende un producto llamado Café
Cubitas, que si cuela, si huele y da gusto servir
e ingerir, pero para ello hay que contar con dólares.
Pero ahora lo importante y más preocupante
es que sepamos qué estamos consumiendo,
no vaya a ser que en medio de nuestro deseo imperioso
de tomar algo negro que se parezca al café
nos convirtamos en bombas humanas, al ingerir
tan explosivo y misterioso polvo.
Por ello es que sugiero a quienes tengan que
ver con tamaño problema que nos ayuden
a descubrir qué estamos consumiendo o de
lo contrario se informe a la opinión pública
internacional el nuevo producto de origen explosivo
para que nadie pueda tomarnos la delantera y patentice
lo que es total y netamente de producción
nacional cubana.
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