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SOCIEDAD
Cuatro muertos durante
el paso de Charley por La Habana
LA HABANA, 14 de agosto (Ernesto
Roque / www.cubanet.org) - El huracán Charley,
con categoría dos de una escala de cinco
en la escala Saffir-Simpson, cobró cuatro
vidas humanas durante su paso por la Isla, además
de dejar afectaciones en la energía eléctrica,
las comunicaciones y daños en las viviendas
de la provincia La Habana, fundamentalmente, informó
la prensa oficiosa.
Los fallecidos se nombran Juan José Figueroa,
residente del Mariel (ahogado); Iván Núñez
Díaz, de la localidad El Junco, de Güira
de Melena (por un derrumbe); Jesús Suárez
Sanz, de San Antonio de los Baños (al derrumbarse
una casa de curar tabaco) y Jesús Rosado
Méndez, del municipio Alquízar,
al caer sobre una palma sobre su vivienda y derrumbarla.
Todas las victimas residían en la provincia
La Habana.
El fenómeno meteorológico penetró
en tierra por un lugar conocido como la playa
El Cajío y dos horas después lo
abandonó por un tramo en la costa norte
entre las localidades de Santa Fe y Baracoa, aproximadamente
a las 2: 25 de la madrugada del viernes 13 de
agosto, informó la emisora radial Radio
Rebelde.
Las provincias La Habana y Ciudad Habana quedaron
sin fluido eléctrico, por lo que sólo
quienes tenían en su poder algún
radio receptor escuchaban los partes. Varios disidentes
entrevistados señalaron que gracias a los
radios receptores que tenían en su poder
habían podido escuchar cada 15 minutos
los partes meteorológicos emitidos por
la emisora Radio Martí, Radicada en la
Florida.
"Además de los partes emitidos desde
Miami, también pudimos escuchar mensajes
de aliento y esperanza de familiares radicados
allá a sus familias aquí",
señaló Odalys Fee, quien radica
en el Municipio Regla.
Varias personas entrevistadas coincidieron en
señalar que el viento fue lo que más
se hizo sentir, aunque en algunas localidades
las lluvias fueron localmente intensas. El Instituto
de Meteorología confirmó que Charley
llegó alcanzar rachas de viento de hasta
250 kilómetros por hora.
Al amanecer del día 13 las imágenes
eran desoladoras. Cables del tendido eléctrico
por el suelo, derrumbes totales y parciales, y
árboles caídos en plena vía
pública impedían el paso de los
medios de transporte que comenzaban a paliar la
situación.
Manuel Gutiérrez, residente en Santa Fe,
a unos 5 kilómetros por donde salió
el huracán Charley, contactó telefónicamente
con este reportero y señaló: "Te
puedo asegurar que entre el 50 y el 60 % de los
cables del tendido eléctrico están
todos por el suelo, al igual que los de teléfono.
Los árboles caídos impiden el paso
de los vehículos y en la avenida principal
hay dos avionetas parecidas a la que se llevaron
hace poco para los Estados Unidos, que impiden
todo paso por esta vía. Esto está
que da miedo."
Se pudo conocer en horas de la tarde de este
sábado 14 de agosto, gracias a la llamada
de una vecina, que Isabel Ramos, madre del prisionero
político Arturo Suárez Ramos, residente
también en este poblado, tuvo que auto
evacuarse hacia la vivienda de una vecina, al
sufrir graves daños su vivienda "Hasta
estos momentos no tenemos ni luz eléctrica,
ni agua, esto es muy difícil", señaló.
Datos oficiales brindados por la televisión
cubana señalan que en este poblado costero
se evacuaron más de 1,700 personas. Durante
el paso del fenómeno atmosférico
se evacuaron 215,532 personas en total, de las
cuales sólo el 16 % acudió a los
albergues.
Hasta el momento de redactar esta información,
la Defensa Civil había reportado unas 65
viviendas destruidas en su totalidad en la ciudad
de La Habana, 576 con daños parciales,
además de 75 escuelas y círculos
infantiles y 48 objetivos económicos, que
reportaron averías.
La localidad El Cajío fue prácticamente
barrida. De unas 350 viviendas sólo tres
o cuatro quedaron en pie. Y el mar se elevó
hasta dos metros aproximadamente.
Charley abandonó la isla, pero entre los
cubanos se mantiene aún el pesar y la incertidumbre,
unos por la pérdida de sus viviendas y
pertenencias, otros por el temor a que aún
puedan ocurrir derrumbes, y la inmensa mayoría
por los dos nuevos fenómenos meteorológicos
que ya se aproximan.
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