|
OLA
REPRESIVA
Teme
por su vida esposa de periodista independiente
en huelga de hambre
LA HABANA, 15 de septiembre (www.cubanet.org)
- "Si ellos (las autoridades) me han convertido
en un héroe, ahora me tendrán que
convertir en un mártir", dijo el periodista
independiente Normando Hernández a su esposa,
Yaraí Reyes Marín, durante una breve
visita que pidió a las autoridades carcelarias.
"Salimos muy desconsolados -expresó
Yaraí-; es casi imposible explicarlo. Ha
sido el momento más difícil de mi
vida. Normando llevaba diez días en huelga
de hambre y nos enteramos cuando nos encontramos
con él. Lo llevaron esposado desde Santiago
de Cuba en un carro con asiento plástico,
y sólo podía apoyarse en la frente,
por eso la tenía muy magullada, y también
sufría de inflamación en el coxis.
Está muy flaco. Antes usaba la talle 34
y ahora usa la 28. Sus movimientos son muy inestables
y padece de taquicardia y presión alta,
dolencias que no padecía antes de ir a
prisión. Lo atiende una doctora, pero lo
veo muy mal".
La profesora Reyes Marín viajó,
acompañada del padre de Normando, a la
prisión Kilo 5 ½, en Pinar del Río,
a donde el prisionero de conciencia fue trasladado
cuando se declaró en huelga de hambre en
la prisión Boniatico, en Santiago de Cuba,
junto a otros cinco prisioneros de conciencia:
Manuel Vázquez Portal, Próspero
Gaínza, Juan Carlos Herrera, Nelson Aguiar
y Antonio Villareal. Todos los prisioneros de
conciencia en huelga de hambre fueron separados
y trasladados a diferentes prisiones
Explica también la señora Reyes
que la visita duró media hora, que ella
y su suegro le pidieron a Normando que depusiera
su actitud, que iba contra los principios cristianos
y contra su salud, porque trae trastornos irreversibles.
Pero Normando les respondió: "Iniciamos
la huelga en Boniatico por las malas condiciones
de la prisión, y me han trasladado a otra
igual. No cederé."
"Es muy terco -dijo Yaraí. Sé
que mantendrá esa actitud".
Los familiares del periodista, condenado a 25
años de prisión durante la ola represiva
de abril, tuvieron una corta entrevista con los
oficiales Lázaro, segundo jefe del penal;
Yosmani, de orden interior, y Beume, del Departamento
de Seguridad del Estado, quienes dijeron que el
ayuno de Normando constituye una severa infracción
del reglamento carcelario y que mientras no deponga
esa actitud no mejorará su situación
ni tendrá otra visita.
"Temo que se muera -les dije-, a lo que
me respondieron: 'No se preocupe que no lo vamos
a dejar morir'. Pero, ¿cómo no preocuparme",
dijo Reyes.
La profesora Yaraí Reyes desea dejar constancia
de las atenciones que para ella y su suegro han
tenido sacerdotes de la Iglesia Católica,
en La Habana y Pinar del Río, y también
miembros de grupos opositores. cnet/12
|