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¿Traidores?
José Manuel Caraballo Bravo, APLA
MORON, marzo (www.cubanet.org) - Según el diccionario de la lengua
española, traidor es quien comete traición, delito atribuido a
quienes quebrantan la fe jurada, fidelidad o lealtad debida, y también
aquéllos que contra la patria sirven al enemigo.
Los comunicadores independientes no nos ajustamos a esta definición,
ya que la prensa y el gobierno en cualquier país son adversarios
naturales que realizan funciones diferentes, y cada uno de ellos debe respetar
el papel del otro.
Llamar traidores a quienes revelan la verdad oculta y censurada es el delito
de serviles que se arrastran a los pies del amo, aún más cuando no
existe la posibilidad de la réplica.
Recibir dinero por el trabajo periodístico que se realiza es una
operación antigua y legal; el derecho de autor es un derecho reconocido
internacionalmente. Bienaventurados sean los que en su puño llevan la
pluma imparcial, aumentando en el mundo el equilibro entre el bienestar y el
trabajo. Sin ellos, las sociedades se estancarían en la quietud que
paraliza y mata. Bienaventurados los que por su pueblo luchan pacíficamente
y encarnan ideales que tienden a realizarse en la humanidad.
El que cifra su ventura en la protección de los poderosos vive
desmenuzando su personalidad y su lengua pierde la aptitud de articular la
verdad.
Los que desean mantener las cosas como están, oponiéndose a
cuanto signifique renovación y progreso, son los verdaderos enemigos y
traidores de su patria.
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