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Salvavidas de
playas habaneras laboran en precarias condiciones
LA HABANA, 10 de marzo (Reinaldo Cosano Alén / www.cubanet.org) - El
cuerpo de salvavidas del extenso litoral de playas del este de la capital -25
kilómetros- está quejoso por las malas condiciones laborales que
confrontan desde hace años, a pesar de la reconocida función
social que realizan.
"Es sabido que prestamos un gran servicio a los bañistas,
cubanos y extranjeros, pero no contamos con medios apropiados para hacer más
efectiva nuestra labor. No tenemos trajes de baño adecuados, ni camisetas
para reponer la única que se nos entregó hace más de un año,
con el emblema SALVAVIDA-CUBA-CRUZ ROJA, que nos identifica. El Estado es el único
que los tiene. No vende en tiendas. Tampoco poseemos patas de rana para nadar más
rápido y auxiliar a los bañistas; ni snorkel, ni silbatos para dar
alertas o llamar la atención de cualquier transgresor de las normas de
seguridad acuática", declaró Daniel Sabatier Ruiz de Alejos,
salvavidas que reside en la playa Guanabo.
La relación de problemas que afrontan los salvavidas se extiende a
las torres de observación, construidas de forma muy rústica con
troncos y les entra el sol por todas partes, por lo que se hace difícil
permanecer allí una hora, dijo Sabatier.
Tampoco los salvavidas poseen ropas de invierno para enfrentar los frentes
fríos que afectan al país en los meses de invierno.
El cuerpo de salvavidas no cuenta con transporte para llevar el almuerzo a
esos trabajadores, que deben caminar grandes distancias bajo el sol o el frío
para trasladarse al comedor. La ausencia de vehículos impide también
las gestiones del jefe de almacén en lo que se refiere a la adquisición
de alimentos de la dieta básica del salvavidas, como es el caso del
yogurt.
"Los salvavidas no tenemos una caseta cómoda para descansar. El
refrigerador hace mucho tiempo que está roto. No hay seguridad para
nuestros artículos personales, no tenemos teléfono celular para
llamar a la ambulancia en caso de emergencia en un rescate. Ni siquiera un teléfono
común", dijo otro salvavidas que rehusó identificarse y añadió
que igual ocurre con la lancha de salvamento. "No se puede usar porque
tiene inservible la batería eléctrica, y es la que se usa para
rescatar a personas en peligro de ahogarse que están muy lejos de la
costa. Estos problemas siempre los planteamos en cada asamblea de trabajadores y
la respuesta es siempre que no hay recursos".
Miguel Cobo, jefe de brigada, ha planteado en las instancias del gobierno
que se conceda al salvavidas la jubilación a los 55 años, y no a
los 60, ya que su labor está expuesta a condiciones anormales. Pero el
reclamo no ha tenido efecto.
Por otra parte, el salario promedio de un salvavidas (se incluye antigüedad)
es de 276 pesos, lo que equivale a 10,61 dólares.
Existe gran decepción y deserción de salvavidas (del trabajo y
del país) por falta de condiciones laborales y de estímulos. "Hay
escasez de salvavidas y por eso extensas áreas de playa carecen de
protección. En la playa de Varadero, vedada a los cubanos, los salvavidas
trabajan en mejores condiciones para el turista extranjero. Poseen buenas torres
plásticas", dijo Sabatier.
Resulta paradójico que en la playa de Guanabo funcione desde hace décadas
una escuela nacional de salvavidas, que supone un ejemplo en todos los aspectos
relacionados con la seguridad acuática.
Esta información ha sido transmitida por teléfono,
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