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SOCIEDAD
Dos
temores
LA HABANA, junio
(www.cubanet.org) - Mientras un ciudadano brasileño
de visita en Cuba manifestaba estar muy impresionado
de ver cómo en cuestión de horas
se podían concentrar miles de personas
para un desfile, un niño en Ciudad de La
Habana se debatía en lo que quizás
pudo ser la primera decisión complicada
de su vida.
Debía, salvo
una justificación muy precisa, asistir
a una marcha convocada por el gobierno frente
a las embajadas de España e Italia para,
junto a sus compañeros de escuela, "demostrar
su indignación" por la actitud de
estos países hacia Cuba.
Pero la duda lo
asaltó. El niño espera una visa
de reunificación familiar para emigrar
hacia los Estados Unidos.
- ¿Y si los
americanos me ven? ¿Si salgo en alguna
foto o video? ¿Si luego no me dan la visa
por ese motivo?
Estas reflexiones
lo llevaron a pedirle a sus padres que lo justificaran
con una alguna dolencia para no concurrir al desfile.
Pero éstos también temieron y le
argumentaron:
- ¿Y si se
comprueba que todo fue un invento? ¿Y si
se afecta tu rendimiento académico? ¿Y
si creas un mal precedente, y te señalas,
y en definitiva no nos podemos ir de Cuba como
pensamos?
Los dos temores
convergen y el pequeño de 12 años,
estudiante de secundaria básica, tuvo que
tomar una decisión:
- Iré a la
marcha. Espero que los americanos no me vean.
Viviendo en Cuba,
pensar y expresarse libremente es un riesgo que
no todos están dispuestos a correr, debido
a que las amenazas están implícitas;
pueden ser veladas, indirectas, pero manifiestas
desde todos los ámbitos sociales. cnet/14
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