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SOCIEDAD
Cuba:
hora de parar la violencia
LA HABANA, junio
(www.cubanet.org) - La violencia ha ido calando
paulatinamente las diversas capas de la sociedad
cubana. En Cuba son violentos los niños, los adolescentes,
los ancianos , y es violento también el gobierno.
Pero al igual que
sucedió con la droga, al régimen le ha costado
mucho trabajo reconocer el grado de violencia
que prima entre los ciudadanos. Ahora ya los medios
están dedicando ciertos espacios al tema, autorizados,
como es lógico, por los controles informativos
del propio gobierno.
Una maestra de primaria,
en días recientes, entrevistada para un canal
de televisión, comentaba sobre su método de inculcar
amor entre los niños porque "estos tiempos son
muy violentos". Según la educadora, había obtenido
buenos resultados en su clase con un trabajo amoroso
hacia sus alumnos.
En otro programa,
un alto oficial de la policía explicaba de qué
forma la violencia se había multiplicado en las
calles, convirtiéndose en un alto riesgo para
la estabilidad ciudadana.
El administrador
de una discoteca comentó a esta periodista que
el gobierno había cerrado un gran número de estos
centros de diversión debido a discusiones y riñas
que con frecuencia se producían dentro y en los
alrededores de estos sitios.
Por su parte, un
médico del hospital "Julio Trigo", en Ciudad de
La Habana, dijo que durante sus guardias de 24
horas era muy común ver llegar casos de personas
heridas por armas blancas, debido a peleas y asaltos.
Las luchas y discusiones
al momento de abordar un transporte público, o
dentro del mismo son normales, por lo cotidianas.
El hecho de tomar un ómnibus o hacer fila en un
comercio para comprar algún artículo sin presenciar
alguna discusión es inusual en la Cuba de hoy.
Por su parte, el
gobierno reprime violentamente cualquier manifestación
que se realice en su contra. No hay diálogo, sólo
fuerza.
Hace varios días,
hacia la medianoche, un joven de 18 años pedía
ayuda en una calle del municipio Arroyo Naranjo.
Tenía un arma blanca clavada en su cuerpo y emanaba
mucha sangre. El joven falleció momentos después
en una policlínica cercana.
De acuerdo a residentes
del área la víctima había reñido con otros jóvenes
los que, después de agredirlo, lo abandonaron
a su suerte. El padre del fallecido es un funcionario
del Poder Popular (órgano de gobierno) del mencionado
municipio.
Al conocer la procedencia
del muchacho, un vecino de la zona expresó: "De
la violencia no se escapa nadie en Cuba. Lo mismo
muere el hijo de un ministro que el de un carbonero.
Es hora de parar la violencia".
La prensa oficialista
no está autorizada a divulgar estos hechos, que
son conocidos gracias al comentario popular. Es
por eso que muchos dentro de la Isla, ante uno
de estos sucesos, suelen afirmar: "Si esto ocurre
en Miami o en otro lugar, aquí se publica en primera
página, pero como pasó en Cuba, nada se dice al
respecto".
A pesar de la lucha
contra la droga, de la cantidad de presos por
delitos comunes, de la clausura de centros de
diversión, y de la presencia multiplicada de agentes
policiales en todo el país, la violencia sigue
cobrando víctimas, porque como expresó uno de
estos propios agentes policiales "lo que se está
viendo en la calle es lo peor". cnet/14
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