CUBANET .INDEPENDIENTE

12 de junio, 2003

La bicicleta y el socialismo (I)

LA HABANA, junio (www.cubanet.org) - La presencia de la bicicleta en Cuba es muy anterior al castrismo, pero su uso se generalizó bajo este sistema.

Todo empezó cuando al árbol soviético le cayó carcoma y comenzaron a desprenderse sus ramas por Europa del Este, incluyendo el desgajamiento del Muro de Berlín.

El subsidio soviético, representado entre otros por el suministro de petróleo barato que Cuba a su vez reexportaba a altos precios, se cortó súbitamente. El novillo caribeño era destetado e impedido de seguir mamando de la exhausta ubre de la vaca soviética.

Así fue como un día, inolvidable para cualquier cubano, se anunció el comienzo de una etapa de crisis económica generalizada, a la cual el gobierno bautizaba con el eufemismo de "período especial en tiempo de paz" para diferenciarla de otras etapas preconcebidas, cuya peor variante, al decir del castrismo, es la "opción cero".

Entre las medidas anunciadas para capear la tormenta se anunciaba la compra de bicicletas a los camaradas chinos, como forma de encarar una posible paralización de transporte automotor. Se le prometió a cada trabajador una bicicleta china, y como anhelo futuro, que cada cubano dispusiera de una, de modo tal que nuestro país se convirtiera en uno de los primeros en el mundo en el ejercicio del pedaleo.

Al principio se vendían al precio de 130 pesos a través del sindicato de cada centro laboral, con la opción de pagarla a plazos y una tarjeta para la compra normada de las piezas de repuesto. Meses después el silencio de las calles se interrumpía con el paso de una rastra cargada de bicicletas. Su precio en el mercado negro llegó a rondar los dos mil pesos.

Una campaña contra los medios de transporte automotor y la exaltación de la bicicleta era iniciada por el propio gobernante cubano, cuando, luego de bajarse de uno de los Mercedes Benz que integra su escolta, afirmaba que la bicicleta había llegado para quedarse, pues en un mundo acechado por la contaminación era descabellado que cada ciudadano poseyera un automóvil. Que el mundo del futuro sería el mundo de la bicicleta y que un buen revolucionario debía andar en ella.

Haciendo suyas estas palabras, el entonces canciller de la nación iba en dos ruedas desde el municipio Playa hasta la cancillería ubicada en el Vedado, en cuyo parqueo le esperaba un lujoso automóvil con aire acondicionado.

Todos los medios de comunicación del régimen, encabezados por el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) y el periódico Granma, desplegaron una "batalla propagandística" con la presencia, en la pantalla chica, de holandeses, chinos y vietnamitas sentados en sus bici por las calles de Amsterdam, Pekín y Hanoi.

Los doctores en Medicina que dirigen la Salud Pública y los jefes del Instituto Nacional de Deportes y Recreación (INDER), exaltaban al ciclismo como propiciador de un ejercicio que haría del cubano un hombre saludable, bajo en colesterol y escaso de tejido adiposo.

Los ambientalistas del oficialismo, que siempre eximen al gobierno de culpa y achacan al cubano la responsabilidad por la contaminación del entorno natural, afirmaban que Cuba daría un ejemplo al mundo en cuanto a protección del medio ambiente se refiere, librando a la atmósfera de residuos de hidrocarburos y favoreciendo a la capa de ozono.

Los periodistas, escritores y artistas de la nación, organizados en sus respectivos gremios y fieles en su vocación de alabarderos del régimen, no escatimaban elogios. La figura de la bicicleta se reflejaba, quizás por vez primera, en nuestras artes visuales, y es posible que algún poeta le haya dedicado sus versos.

Pero los periodistas, los artistas y los licenciados no dijeron una palabra sobre la inexorable relación que existe entre el pedal y la cazuela; entre la rueda y el bodeguero; entre el ciclismo y la carne de puerco.

Pedaleando y mal comiendo el estómago se puso en el espinazo. El malestar ciudadano subía de tono, potenciado por los interminables apagones, y todo lo cual desembocó en el "maleconazo" del tormentoso agosto de 1994.

El régimen, alarmado, tocó entonces a las puertas de la economía de mercado, implorando algunas gotas de capitalismo como ayuda. Pero sólo unas gotas, no sea que el remedio fuera peor que la enfermedad. cnet/03


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente.


[ TITULARES ] [ CENTRO ]

Noticias por e-mail

La Tienda - Libros , posters, camisetas, gorras

In Association with Amazon.com

Busque:


BUSQUEDA

Búsqueda avanzada


SECCIONES

NOTICIAS
Prensa Independiente
Prensa Internaional
Prensa Gubernamental

OTROS IDIOMAS
Inglés
Alemán
Francés

SOCIEDAD CIVIL
Introducción
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
MLC

DEL LECTOR
Cartas
Debate
Opinión

BUSQUEDAS
Archivos
Búsquedas
Documentos
Enlaces

CULTURA
El Niño del Pífano
Artes Plásticas
Fotos de Cuba

CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico


CubaNet News, Inc.
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887