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En circulación
boletín de abogados independientes
LA HABANA, 3 de junio (www.cubanet.org) - A pesar de las desesperadas y
salvajes medidas de la cúpula gobernante por acallar la prensa
independiente, circula ya el tercer número del boletín de la
Corriente Agramontista de Abogados Independientes de Cuba, correspondiente al
mes de mayo del año actual, en magnífica confección
artesanal, con muy interesantes artículos sociales y jurídicos de
actualidad nacional y otros documentos.
Da entrada a los articulistas el abogado y periodista, miembro de la
Corriente Agramontista, Mario Enrique Mayo Hernández, en estos momentos
condenado a veinte años de privación de libertad, con el artículo
"La droga: legislación y realidad", en el que expone diferentes
modificaciones sucesivas al Código Penal, para penalizar el delito,
primero por tráfico y consumo; después, a medida que el problema
se hizo más agudo, elevar las penas, incluida la de muerte (Decreto
Ley-150), al que siguió otra normativa (Decreto ley 232) que incluye la
confiscación de viviendas, tierras y otros bienes a los implicados, y
abarca otras interconexiones antisociales, como proxenetismo, prostitución
y empleo de casas de cita. Decreto que da "viso de legalidad" a los
abruptos de todo tipo cometidos por las autoridades.
En "Campaña anti-drogas del régimen cubano", el
abogado René Gómez Manzano, presidente de la Corriente, expone: "Ese
empecinamiento del régimen en negar lo obvio constituyó un
elemento más que propició la extensión del mal", y "como
no se aceptaba que en Cuba existiese un problema de drogadicción,
resultaba impensable realizar campañas de divulgación acerca de
las terribles consecuencias de ese flagelo, o alertar al respecto a los padres
de familia".
Esto, dice Gómez, a pesar de que el Código Penal aumentó
en 1979 las sanciones por delitos de drogas, a los que en 1994 el Decreto-Ley
150 impone penas de hasta veinte años de privación de libertad; y
cinco años más tarde, en 1999, queda modificado el artículo
190 del Código Penal, y para determinadas modalidades de este delito
autoriza sanciones de hasta treinta años de privación de ibertad,
e incluso pena de muerte.
"No legalizar lo ilegal", del abogado agramontista Tomás
González-Coya Rodríguez, explica las muchas irregularidades que
las autoridades cometen con alguna frecuencia en el allanamiento y registro en
domicilios privados, procedimiento investigativo regulado por la Ley de
Procedimiento Penal. También, en casos ajenos a lo establecido
legalmente, cómo el afectado puede objetar.
El jurista Francisco Leblanc Amate nos ofrece un enjundioso comentario que
abarca cinco páginas sobre "La necesidad de modificación del
Código de Trabajo vigente en Cuba", tratado con suficientes e
inobjetables razones.
Basta con conocer estos títulos: "El fascismo: sus características",
del abogado Manuel Fernández Rocha"; la joyita histórica "Cima
y barranco: la administración de justicia laboral en Cuba (1909-1976), de
la licenciada en Historia y Derecho Maybell Padilla Pérez, el compendio
muy bien expuesto y documentado "Los recientes juicios sumarísimos",
de René Gómez Manzano, y finalmente "Estado y Derecho",
de Wilfredo Vallín Almeida, graduado en Derecho y Economía,
residentes todos en el país, para percatarnos de inmediato de la variedad
y profundidad temática y cómo encajan perfectamente en la realidad
palpitante cubana.
Otros materiales que dan excelencia al boletín de abogados
independientes son: "Carta abierta al máximo dirigente de los
bufetes colectivos" (1995), nunca respondida, y las "Cartas al
presidente de nuestra Corriente" (3), enviadas a Gómez por el
abogado ciego Juan Carlos González Leiva, detenido el 4 de marzo de 2002,
desde su celda en una prisión de Holguín, seis cartas llenas de
firmeza, generosidad y valor, dirigidas a sus compatriotas libres.
La redacción señala: "Invitamos a todos a comentar,
distribuir y reproducir el boletín". cnet/12
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