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SOCIEDAD
Prohibida
la tristeza (II)
LA HABANA, julio (www.cubanet.org) - Los dirigentes
del gobierno que tienen a su cargo las actividades
recreativas dijeron en la Mesa Redonda que en
este verano, excepto comida (de la cual no hablaron),
habrá de todo.
Prometieron mucha música. Salsa para los
jóvenes, cha cha cha para los "mediotiempos",
sones para los viejos y hasta danzones para los
ancianos. El castrismo quiere que nadie se quede
sin bailar; que en este año baile hasta
el más pinto de la paloma.
Por eso ya el Partido mandó a estirar
los cueros de los timbales y hasta a darles candela,
si fuera necesario, así como a limpiar
las trompetas para que la melodía salga
clara y se oiga a los cuatro vientos. La música
ha de llegar a todos, incluyendo a los discapacitados,
lo que podrán bailar desde sus sillas de
ruedas; se inundarán los parques y las
plazas en un inmenso festival donde todo estará
permitido, excepto hablar mal del gobierno o la
falta de "contentura".
También se habló en la Mesa Redonda
del campismo, el cual no es del todo popular,
pues el derecho a las reservaciones está
controlado, y dirigido por la sección sindical
de cada centro de trabajo. Y se habló de
las playas. No de todas las playas, porque las
de los turistas no entran en esa lista.
Para los amantes del arte y la cultura estarán
las visitas a exposiciones y museos, enriquecidas
con la presencia de eminentes conferencistas;
ilustres representantes de la cultura "revolucionaria",
cuyo verbo elocuente y sonoro acalla el lamento
de las tripas y rompe el silencio de los calderos.
En los asilos se promoverán los matrimonios
entre ancianos, con celebración de bodas.
Todo ello coordinado con el Comité de Defensa,
de modo que los cónyuges no anden solos
en este mundo y puedan ir al otro cuando el destino
o la falta de alimentación así lo
decidan.
Eso sí, en la mesa circular o redonda
quedó bien claro que en las actividades,
ya sean bajo techo o al aire libre, habrá
suficiente cantidad de policías y de muchachos
de los contingentes como para garantizar que nadie
se "salga del tiesto" y reine el más
absoluto orden y la más perfecta disciplina.
Todo ello sin que mermen en lo más mínimo
las muestras de "contentura". Se ha
de mandar un mensaje al mundo de que este pueblo,
a pesar de la falta de comida, de ropa, de zapatos
y de libertades, vive feliz en su Islita al amparo
y cuidado del Padrecito de la Patria. Porque este
verano coincide con el cincuentenario de aquel
infausto 26 de julio de 1953, comienzo de la desgracia
nacional que ya sobrepasa las cuatro décadas.
Por eso el gobierno ha lanzado una convocatoria
para la que afirman será la más
grande celebración de la fecha, a la cual
denominan "Mi barrio festejando el 26".
Las características de los "convocantes"
augura su más rotundo éxito.
Vilma Espín Guillois ex de Castro, secretaria
general de la Federación de Mujeres Cubanas
(FMC); Pedro Ross, leal servidor del régimen
y secretario general de la Central de Trabajadores
de Cuba (CTC) Hassan Pérez Casabona, casado
oficialmente con la bulla y el alarde patrioteros,
envidiado por el célebre tenor Plácido
Domingo porque es capaz de gritar durante dos
horas en la tribuna sin coger aire, presidente
(hasta ahora) de la Federación Estudiantil
Universitaria (FEU), entre otros.
Todos ellos, dirigentes gubernamentales de las
más importantes organizaciones "no
gubernamentales" (valga la jerigonza), hicieron
esta convocatoria "gubernamental", publicada
en el único periódico del único
Partido existente en el país; partido que
a su vez ostenta el poder político desde
hace casi medio siglo. Los convocantes aseguran
que "nuevas amenazas imperiales hacen peligrar
la familia cubana" y mediante cuatro puntos
contenidos en el documento, llaman al pueblo a
demostrar su entusiasmo "revolucionario",
para lo cual recaban la participación "voluntaria"
en chapeas de solares, aceras y jardines; pintura
de contenes, adorno de las cuadras, juegos infantiles,
competencias de bailes y fiestas caseras con recursos
propios, porque la libreta de abastecimiento,
aunque quisiera, no puede más.
Aún y con todo las festividades han de
ser alegres y bullangueras porque simplemente
en este verano del 50 aniversario la tristeza
está prohibida. cnet/03
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