|
Un paso más
José Antonio Fornaris, Cuba-Verdad
LA HABANA, enero (www.cubanet.org) - Recientemente leí que el 4 de
enero catorce grupos de cubanos en la diáspora dieron a conocer el
documento titulado "Declaración de organizaciones del exilio cubano
sobre el Proyecto Varela".
En el tercer párrafo, que parece ser el esencial del documento de dos
páginas, se expresa: "Las organizaciones que suscribimos esta
Declaración no apoyamos el Proyecto Varela por considerar que no
representa un instrumento viable para lograr la democracia en Cuba, puesto que
el Proyecto busca reformas dentro de la estructura del actual régimen y
su Constitución, y no busca el fin del sistema totalitario unipartidista.
Esto no es aceptable porque no es conducente a una genuina transición
democrática".
Esto es interesante porque verdaderamente todos los opositores, tanto los
que están fuera como dentro de la isla, quieren el fin del sistema
totalitario y el triunfo de la democracia en Cuba.
Quiero agregar que no comparto algunas de las cosas que Oswaldo Payá
dijo recientemente en Francia, en su discurso de aceptación del Premio
Andrei Sajarov, que obtuvo en mayor medida por ser el principal promotor del
Proyecto Varela.
En ese discurso Payá afirmó que las dictaduras "no son de
derecha ni de izquierda, son sólo dictaduras". Pero, contrariamente
a las de derecha, las dictaduras de izquierda siempre se apoderan de todo y
duran más tiempo, por eso son más represivas y pueden llevar al máximo
el chantaje a la sociedad. La dictadura comunista mutila hasta la fantasía
de los seres humanos. Evidentemente, hay diferencias entre ellas.
En esa misma ocasión, Payá aseguró que los cubanos no
podemos vivir sin libertad. Filosóficamente hablando, ser libre es ante
todo un modo de ser, una manera o estilo de vivir. Eso es filosóficamente,
pero en la práctica, en la concreta, en la vida real, como se dice por acá,
la libertad, aunque no todos nos dimos cuenta de inmediato, fue excomulgada en
Cuba hace más de 44 años.
Pero a pesar de ello, incluso sin gustarme la voz de Payá, yo apoyo
el Proyecto Varela.
Hay una realidad innegable, el régimen de Cuba es reconocido por casi
todos los gobiernos del mundo, es una fuente de poder interno y, aunque eso
puede ser cambiado, el caso es que está ahí.
Cuando la perestroika y el glasnost estaban en su apogeo, Fidel Castro dijo:
"Ahora nos piden una uña, luego la mano, después el brazo y más
tarde la cabeza". No quiere ceder nada.
No obstante, ¿con quién habría que hablar? ¿Qué
mágico instrumento tenemos que tocar para que la democracia llegue a Cuba
y termine el totalitarismo lo más rápido posible? No hay respuesta
para eso.
Por tanto, parece que tenemos que seguir dando pasos. Y el Proyecto Varela
es un paso más.
Esta información ha sido transmitida por teléfono,
ya que el gobierno de Cuba no permite al ciudadano cubano acceso privado a
Internet. CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza
la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como
fuente.
|