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Frecuente el
robo de huesos en cementerios cubanos
LA HABANA, enero (Reinaldo Cosano Alén / www.cubanet.org) - Son
frecuentes las quejas de familias que al visitar a sus seres queridos al
cementerio descubren con horror e indignación que tumbas y osarios han
sido profanados y saqueados.
Ana María Pérez, residente en Acosta 113, en la Habana Vieja,
fue a visitar la tumba familiar en el Cementerio de Colón -declarado
Monumento Nacional por las joyas artísticas que atesora y uno de los tres
principales del mundo. "Encontramos que habían profanado el osario
de dicha bóveda y roto algunas jardineras (...) cajas que debían
estar abajo estaban arriba (...) se encuentran en la misma situación
otras bóvedas", señaló.
En el cementerio de Guanabo, al este de La Habana, no sólo se mezclan
osamentas de enterramientos por mala calidad de los ataúdes, sino también
se producen frecuentes robos... ¡de huesos!
El robo de huesos es común en muchos cementerios del país.
Existe cierto "mercado negro" de huesos humanos -cuya fuente son las
necrópolis- con destino a la santería (también llamada
brujería). Particular importancia y valor tienen cráneos y tibias.
Si el cráneo perteneció a algún asiático, la demanda
es mayor. En términos de santería se dice que un chino cuesta más
por la proverbial inteligencia, paciencia y constancia de esta raza, que los
hace más "fuertes". La calavera de un chino se "cotiza"
-dicen- entre veinte y treinta USD.
Las religiones afrocubanas en sus múltiples variantes han tomado
notable auge en las últimas décadas, al parecer actuando como
refugio por frustraciones individuales y colectivas. Se cuentan casi por
legiones los cubanos de todas las razas que "se hacen santos" -"hijo"
de alguna deidad afrocristiana- en un largo y costoso ritual religioso. Muchos
emigrados nacionales, y también de otras nacionalidades, vienen a Cuba
tras este ritual.
Cuba es la segunda nación que mejor conserva las tradiciones
religiosas africanas, como siglos atrás, en estado puro, después
de Nigeria, en Africa, cuya población mayoritaria es yoruba, país
considerado la cuna de esta manifestación étnico-religiosa.
Restricciones oficiales prohíben sacar al exterior calderos,
bastones, campanas y otros atributos religiosos afrocubanos, aunque sean de
producción nacional artesanal, por considerarlos parte del patrimonio
nacional.
Por otra parte, en el cementerio judío enclavado en Guanabacoa, en la
capital, los ladrones se han llevado losas de tumbas, jardineras, monumentos
funerarios y hasta han hecho desaparecer un pequeño museo histórico
que recordaba el macabro holocausto de la II Guerra Mundial.
Al parecer serán tomadas medidas inmediatas de vigilancia con un
cuerpo de serenos. El pequeño cementerio de Guanabo dispondrá de
nueve vigilantes. Actualmente tiene uno. Se espera ocurra igual en el resto de
los camposantos del país para que los difuntos puedan descansar en paz y
los familiares vivos, también.
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