El
Nuevo Herald, enero 13, 2003.
Payá se reúne hoy con el exilio
Wilfredo Cancio Isla . El Nuevo Herald
Tras una vertiginosa gira que le ha permitido acceder a altas figuras de la
política internacional, el disidente cubano Oswaldo Payá Sardiñas
se dispone hoy a dialogar con sus compatriotas del exilio y convencer a los más
escépticos sobre la viabilidad de una transformación democrática
en Cuba por vías pacíficas.
'Espero conversar con toda la diáspora, ya que quiero llegar a la
mayor cantidad de nuestros hermanos aquí', dijo Payá, cuya
iniciativa de referendo nacional plasmada en el Proyecto Varela ha sido
cuestionada por sectores radicales de Miami.
Pero el opositor aseveró que no habrá enfrentamientos con los
que discrepen de su estrategia de lucha, y exhortó a todos los cubanos a
unirse bajo un ideal de "respeto a los derechos humanos y cambios democráticos
pacíficos''.
En el apretado programa de actividades, Payá tiene fijado un
encuentro con unos 300 representantes de organizaciones, activistas y líderes
de la comunidad exiliada, a las 9:30 a.m. en el Salón Varela de la Ermita
de la Caridad.
Previamente, el fundador del Movimiento Cristiano Liberación tendrá
un momento privado de oración en el recinto de la Ermita junto a Monseñor
Agustín Román, depositará una ofrenda floral ante la
estatua del Padre Félix Varela y compartirá con líderes
espirituales del exilio.
Al mediodía se reunirá con jóvenes cubanoamericanos y
asistirá a una junta editorial en el edificio de El Nuevo Herald/The
Miami Herald.
Aunque los organizadores del programa dijeron que el resto de la tarde y la
noche estará dedicado a reuniones privadas y amistosas, extraoficialmente
trascendió que Payá podría reunirse a partir de las 3:30
p.m. con exiliados cubanos opuestos al Proyecto Varela.
Un total de 38 agrupaciones del exilio suscribieron un documento afirmando
que ''la oposición interna es mucho mayor, variada y extensa que el
Proyecto Varela'', aunque manifestaron disposición a sostener un
encuentro con Payá. La reunión tendría lugar en uno de los
salones de la Ermita.
Sin embargo, Payá no tiene oficialmente prevista ninguna actividad
para mañana en Miami, lo que deja abierta la posibilidad de un viaje a México
antes de su regreso a La Habana.
El reconocido opositor llegó a Miami el pasado sábado y decidió
asistir a la misa de esa noche en la Ermita de la Caridad, donde fue aclamado
por cientos de feligreses.
Su inesperada autorización para salir de Cuba y recibir el Premio
Sajarov 2002 en la sede del Parlamento Europeo el17 de diciembre, marcó
un hecho sin precedentes en la conducta del gobierno cubano respecto al
tratamiento de la oposición.
En apenas quince días ha sido recibido por el presidente español
José María Aznar, el Papa Juan Pablo II y el Secretario de Estado
norteamericano, Colin Powell.
Payá asiste a una emotiva misa en la Ermita
Wilfredo Cancio Isla. El Nuevo Herald, enero 12, 2003
Entre abrazos y aplausos de cientos de feligreses en la Ermita de la
Caridad, el disidente cubano Oswaldo Payá Sardiñas exhortó
anoche a sus compatriotas a respaldar juntos los esfuerzos por un futuro democrático
para Cuba.
''¡Ayúdenme, esto es tarea de todos!'', exclamó Payá
ante los asistentes a la misa sabatina de la Ermita, santuario del exilio
cubano.
Al término de la misa, el fundador del Movimiento Cristiano Liberación
subió al púlpito por invitación de Monseñor Agustín
Román, quien agradeció a Payá su ''sentido de solidaridad y
unidad hacia todos los cubanos de dentro y fuera'' de la isla.
''Es aquí donde está la otra mitad del corazón del
pueblo cubano y cuando un corazón se divide, las dos partes sufren'',
expresó Payá, de 50 años. "Ustedes y nosotros hemos
sido desterrados y nos encontramos aquí para defender nuestra vocación
de libertad bajo el signo del amor''.
El conocido opositor, Premio Sajarov 2002, entró a la Ermita al filo
de las 8 p.m. en medio de fuertes aplausos de unos 500 feligreses. Durante el
ofertorio Payá se dirigió al altar para entregar una caja rellena
con tierra de Cuba y decorada en su cubierta por una imagen de la isla.
''Estamos celebrando nuestra condición de cubanos en este sagrado
lugar de culto y fraternidad'', dijo Payá a El Nuevo Herald. "Fue
emocionante que todos entonáramos el himno nacional para coronar este
momento de oración y patriotismo''.
Sin embargo, declinó responder preguntas sobre el Proyecto Varela o
su reciente encuentro con el Secretario de Estado, Colin Powell.
Payá llegó ayer a Miami procedente de Washington, donde
sostuvo encuentros con representantes del Congreso y pronunció una
conferencia en la Universidad de Georgetown. Es su primera visita pública
a esta ciudad, aunque en 1997 viajó aquí desde La Habana con carácter
privado, debido a la enfermedad de un hijo suyo.
Como es tradicional, la misa sabatina de la Ermita se retransmite los
domingos para Cuba a través de Radio Martí.
Se espera que este lunes sostenga un encuentro con representantes del exilio
cubano en el Salón Varela de la Ermita y luego ofrezca una rueda de
prensa. En la tarde comparecerá a una junta editorial en el edificio de
El Nuevo Herald/The Miami Herald.
''Quiero regresar cuanto antes a Cuba'', manifestó el disidente, que
salió de La Habana a mediados de diciembre para recibir el Premio Sajarov
en la sede del Parlamento Europeo.
El espionaje cubano preocupa a Washington
Tim Golden / The NYT. Washington
En los últimos años, los descubrimientos realizados por
investigadores federales acerca de las actividades de espionaje cubanas
--incluida una operación con la que se penetró la agencia de
inteligencia del Pentágono-- han puesto a la luz lo que funcionarios
describen como un servicio de inteligencia con capacidad de recuperación
fuerte, que sigue trabajando con empuje y dinamismo en Estados Unidos.
Desde 1998 en Florida, la Oficina Federal de Investigación (FBI) ha
dejado al descubierto una red de al menos 16 espías, acusados o
sentenciados, quienes, aunque con frecuencia andan escasos de dinero debido a
los problemas económicos de su país, tuvieron éxito en
infiltrarse en varios grupos cubanos en el exilio y trabajaron pacientemente
para tratar de meterse a las instalaciones del ejército estadounidense.
En un caso distinto en Miami, un alto funcionario de inmigración
acusado de haber revelado información clasificada a un agente cubano fue
sentenciado en junio de 2001, y en septiembre pasado, un juez federal impuso una
sentencia de 25 años de prisión a una ex analista de inteligencia
sobre Cuba que trabajaba para el Pentágono, Ana Belén Montes,
quien admitió haber fungido desde hace mucho tiempo como espía
cubana.
El éxito de los cubanos en el robo de secretos estadounidenses parece
haber sido variado. Pero aún así, estos incidentes, junto con la
preocupación de la posible participación de Cuba en el desarrollo
de armas biológicas y de ayudar a terroristas, han echado a andar un
debate sobre si el gobierno comunista de Castro sigue siendo una amenaza para la
seguridad nacional estadounidense.
''Estas actividades y otras demuestran que son un país hostil'', dijo
sobre los casos de espionaje Otto J. Reich, enviado especial para el hemisferio
occidental del gobierno de Bush.
Como era de esperar, el desacuerdo ha impulsado a funcionarios
gubernamentales que quieren imponer más presión al gobierno de
Castro en contra de líderes de ambos partidos en el Congreso que han
estado ganando terreno con su campaña para flexibilizar las restricciones
contra Cuba.
Sin embargo, el asunto ha adquirido mayor relevancia desde los ataques
terroristas del 11 de septiembre. En una lucha tras bambalinas, algunos
funcionarios gubernamentales han buscado la reasignación de uno de los
analistas de inteligencia latinoamericana con mayor antigüedad del
gobierno, con el argumento de que, entre otras cosas, ha sido ''débil''
respecto a las amenazas que representa Cuba, dijeron funcionarios que participan
en las discusiones.
Reich, dijeron funcionarios, estaba entre varios funcionarios dedicados a la
política exterior que discreparon con la Casa Blanca respecto a las
evaluaciones de la inteligencia sobre Cuba que hizo el gobierno, en particular
el trabajo del analista Fulton T. Armstrong, el funcionario de inteligencia
nacional para América Latina.
Según varios funcionarios, Armstrong ha escrito con escepticismo
sobre la importancia de Cuba como una amenaza militar, su propósito de
desarrollar armas biológicas ofensivas y su constante aparición en
la lista anual del Departamento de Estado de países que patrocinan al
terrorismo. Armstrong, un analista de carrera de la COMPAÑíA,
quien ahora trabaja en el Consejo Nacional de Inteligencia, un organismo asesor
del director de inteligencia central, también trabajó en ese
Consejo durante el gobierno de Clinton.
Sin embargo, quienes apoyan a Armstrong responden que ha sido el blanco de
ideólogos que distorsionarían el proceso de inteligencia para
obtener el tipo de análisis que quieren. Estos funcionarios dijeron que
en tanto Armstrong en ocasiones ha erizado a la gente a causa de su estilo
franco, es ampliamente respetado como analista y cuenta con la confianza de
George J. Tenet, director de inteligencia central.
Armstrong, Reich y un vocero de la CIA, se negaron a comentar sobre el
asunto.
Hace muy poco, algunos funcionarios del gobierno de Bush ofrecieron una
nueva explicación para los puntos de vista relativamente optimistas sobre
Cuba que surgieron durante el gobierno de Clinton: la subversión dentro
de la comunidad estadounidense de inteligencia.
''Una razón muy importante'', dijo el subsecretario de Estado para el
control de armas y seguridad internacional, John R. Bolton, "son las
audaces operaciones de inteligencia cubanas en contra de EU''.
En un discurso pronunciado el año pasado, Bolton señaló
que una de las primeras en redactar el borrador del informe del Pentágono
fue Montes, la analista de la Agencia de Inteligencia de la Defensa, quien se
declaró culpable de haber espiado para Cuba durante 16 años. A
Montes no se le pagó por espiar, pero dijo que actuó para ayudar a
Cuba a defenderse contra lo que ella percibía como la hostilidad de
Washington contra la isla.
Funcionarios de inteligencia dijeron que Montes le entregó a sus
controladores volúmenes de información de defensa e inteligencia
sobre Cuba, incluidos planes de contingencia militar, detalles de esfuerzos de
recopilación de inteligencia y perfiles de oficiales estadounidenses. Sin
embargo, en tanto que una evaluación formal del daño a la
seguridad que causó Montes todavía se está realizando,
varios funcionarios dijeron que no existe evidencia de que haya recibido
instrucciones de alterar su análisis para poder influir en la política.
En contraste, los 16 espías cubanos sentenciados en Florida y
conocidos por su nombre en clave La Red Avispa, no pudieron poner sus manos
sobre ningún tipo de información clasificada. Sin embargo, no fue
por no haberlo intentado.
Los espías operaban no bajo protección diplomática sino
como lo que es conocido como ''ilegales'', es decir, espías sin ninguna
relación aparente con el gobierno cubano. Rentaron departamentos baratos,
conducían coches usados, llevaban a cabo sus reuniones secretas en Burger
King y Pollo Tropical, y reportaban a La Habana cada centavo que gastaban.
Un agente cubano que operaba en Key West convenció a sus superiores
para que le permitieran mudarse con su novia, una terapeuta masajista, con el
argumento de que ahorraría en gastos. (Le dijeron que evitara casarse y
tener hijos).
Según el testimonio y los documentos presentados en el juicio, los
cubanos cometieron errores. Un funcionario ilegal tuvo que explicar a La Habana
que su localizador de seguridad se había ''hundido'' porque lo dejó
en el bolsillo de su traje de baño cuando se lanzó a nadar a una
piscina.
No obstante, al mismo tiempo, el tráfico de mensajes indicaba la
existencia de una sofisticada infraestructura de inteligencia detrás de
la red de Miami, la misma que funcionarios judiciales dijeron compensaba su
pobreza con meticulosidad y paciencia.
Funcionarios de inteligencia agregaron que a pesar de los recientes golpes
que ha había tenido, es posible que el servicio de inteligencia todavía
pudiera tener unos cuantos cientos de funcionarios y agentes operando en EU.
''Son uno de los servicios de inteligencia más audaces que existen'',
dijo Héctor M. Pesquera, jefe de la oficina de la FBI en Miami. "Cometieron
algunos errores y pudimos capitalizarlos, pero todavía son muy buenos.
Están muy determinados y trabajan sus oportunidades. Saben que no podemos
cubrir todas las cosas''.
Alarma a Castro el consumo de drogas
Efe. La Habana
El gobernante Fidel Castro afirmó que a la droga y al delito ''hay
que cerrarles las puertas'' en una intervención que ayer reseñó
la prensa local.
Al clausurar la víspera un Foro de Ciencia y Técnica celebrado
en La Habana, Castro dijo que en la lucha contra esos flagelos ''utilizaremos
los recursos que hagan falta para que vicios de ese tipo no se abran paso en
nuestra sociedad'', según una nota en portada del periódico
oficial "Granma''.
De acuerdo con la fuente, el líder cubano se refirió a un
editorial publicado por el mismo diario el jueves en el que se reconocía
la existencia de un incipiente mercado de expendio y consumo de drogas en la
isla.
''Granma'', órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), señaló
en el editorial que la principal causa de ese fenómeno es la llegada de
alijos "como resultado de operaciones de narcotráfico internacional
en nuestras inmediaciones en tránsito hacia Estados Unidos''.
En ese sentido indicó que algunos de esos alijos "son
escamoteados por elementos inescrupulosos y delincuenciales con ánimo de
lucro''.
Entre enero y octubre del pasado año se registraron 255 llegadas de
alijos y ''fueron incautadas cuatro toneladas y media de drogas'', según
la fuente, que afirmó que el 40 por ciento de la cocaína que
ingresa en Estados Unidos y el 65 por ciento de la que llega a Europa es
transportada por la ruta del Caribe.
En adición a ello, subrayó, hay delincuentes extranjeros que
se asocian a ''elementos locales también dispuestos, a cualquier precio,
a imponer tan deleznables prácticas'' en la isla.
Precisó que desde 1995 hasta noviembre del pasado año fueron
detectados en los aeropuertos cubanos 175 intentos de transportar drogas, "fundamentalmente
hacia Europa''.
Asimismo señaló que en esas operaciones fueron detenidos 252
ciudadanos extranjeros, 146 de los cuales "aún se encuentran
recluidos en nuestros centros penitenciarios, la mayoría cumpliendo
sanciones y el resto pendiente de juicio''.
Enero 11, 2003
Payá vendrá a Miami a hablar con sus críticos
Carlos Rojas Lindsay / Efe.
El opositor cubano Oswaldo Payá tratará de convencer a los
exiliados que se oponen a sus ideas de cambio en la isla, en la visita que tiene
previsto hacer a Miami la próxima semana, después de una exitosa
gira por Estados Unidos y Europa.
Dirigentes cercanos a Payá confirmaron que éste visitará
Miami ''la próxima semana'' y se reunirá con grupos de exiliados
que difieren de sus ideas, como sus críticas al embargo de Estados Unidos
a Cuba, la solicitud de un referendo y el acento en la oposición interna.
Marcelino Miyares, presidente del partido Demócrata Cristiano de
Cuba, dijo que esa reunión sería "la mejor manera de
demostrar que todos los partidarios de la democracia usamos su arma más
preciada: el diálogo''.
Las declaraciones de Miyares se producen en el contexto de un aumento en
Miami, donde se concentra el mayor número de exiliados cubanos, de las críticas
a las estrategias políticas de Payá, a pesar de los recientes
respaldos internacionales que ha recibido.
La semana pasada, el secretario de Estado, Colin Powell, recibió a
Payá y manifestó su ''admiración'' por el dirigente
opositor a quien ofreció ''el apoyo y ánimo'' de EU.
Lo mismo han hecho dirigentes de la Unión Europea, como el presidente
del gobierno español, Jose María Aznar, e incluso el Papa Juan
Pablo II.
Sin embargo, los aplausos internacionales que ha recibido Payá no son
tan unánimes en Miami, donde las posiciones ''ortodoxas'' no auguran un
diálogo fructífero.
Ninoska Pérez Castellón, portavoz del Consejo por la Libertad
de Cuba (CLC), un grupo que no está de acuerdo con las estrategias políticas
de Payá, explicó que su organización está abierta al
diálogo y celebra la notoriedad de Payá, pero no aprueba sus
ideas.
''Celebramos que un opositor haya logrado llamar la atención del
mundo, que todos lo reciban y que se haya ganado el Premio Sajarov de la Paz;
sin embargo, no creemos que su estrategia sea correcta en tanto implica aceptar
las reglas de la dictadura'', señaló.
El Movimiento Cristiano Liberación, que dirige Payá y que
busca una ''transición pacífica a la democracia'', ha propuesto el
Proyecto Varela, basado en la propia constitución comunista, que busca la
celebración de un referendo sobre una nueva ley electoral, de asociación
y de apertura empresarial, y una amnistía para los presos políticos.
''Estos son pasos equivocados. No se puede cambiar al sistema dentro del
sistema, y si eso se acepta, lo estamos legitimando'', agregó Ninoska Pérez
Castellón.
Otros exiliados coinciden con estas opiniones.
Sylvia Iriondo, presidenta de Madres y Mujeres contra la Represión,
afirmó que de lo que se trata es de cambiar el sistema no de "reformarlo
y trabajar con él''.
El director ejecutivo del Consejo por la Libertad de Cuba, Luis Zúñiga,
señaló que "el Proyecto Varela no es una opción viable
para establecer la democracia en Cuba''.
El activista del Consejo, que agrupa a una veintena de organizaciones de
exiliados, agregó que "aunque creemos que es saludable evaluar
cualquier propuesta para un cambio democrático en Cuba, es también
importante establecer que la oposición interna es mucho mayor, variada y
extensa que el Proyecto Varela''.
''Payá es el mensajero de una falsa esperanza'', añadió
Zúñiga.
La congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen ha tomado distancia de Payá
diciendo que no tiene "nada personal contra él, sino graves
preocupaciones con respecto al Proyecto Varela''.
Los partidarios de las ideas de Payá afirman que un 70 por ciento de
los más de 600,000 cubanos que son residentes del sur de la Florida
apoyan el Proyecto Varela y aseguran además que la mayoría de
ellos busca ahora una transición pacífica.
Joe García, presidente de la Fundación Cubana Americana,
aseveró que este cambio, inconcebible hace cinco años, se ha
producido por el surgimiento de una oposición interna e iniciativas como
el Proyecto Varela.
"La batalla de Cuba --dijo-- ahora es en las calles de Cuba. Hace
cuarenta años la resistencia era en las calles de Miami, ahora no''. |