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La última
cena
Manuel Vázquez Portal, Grupo Decoro
Está la mesa servida, hay frugalidad y engaño. Soy en
la mesa un extraño. La pobreza es quien convida. Platos de
tristeza hervida exhalan su aroma raro. Tomo la copa, me paro. hago
silencio, saludo, y de un golpe seco, rudo bebo nuestro desamparo.
Falta la sopa, el pescado, ausente está la ensalada; del pan,
una rebanada alcanzamos. El asado es un sueño del pasado, un
fantasma que alimenta la memoria. No se sienta la abuela: se va a rezar. ¿Quién
nos ha puesto a cenar en mesa tan suculenta?
Es Nochebuena, Jesús no se atreverá a nacer este año.
No querrá ver para qué murió en la cruz. Mi madre,
como a trasluz, se asomará a las ventanas del recuerdo. Tendrá
ganas de cantarme un villancejo: ¡Ay, hijo, te has puesto viejo sin
conocer las manzanas!
No hubo dulces, no hubo vinos. La luz está macilenta. Los
Magos, sin darse cuenta, tomaron otros caminos. Nos levantamos cansinos de
la mesa. Es el final. Voy a la cama. Total es mi angustia. No me duermo. Pienso
en mi país enfermo. Olvido la bacanal.
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