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Adiós,
amigo
Tico Morales, APLA
MORÓN, enero (www.cubanet.org) - Se nos ha ido un gran hombre, un
cubano de barrio, de corazón en pecho. Alguien que por su sencillez
quedará para siempre en la memoria de un pueblo que se identificó
cabalmente con él.
Onelio Cruz, "Kid Agua Chiche", un hombre de diminuta estatura y
guapo en la pelea, devenido con los años en árbitro del deporte de
los puños y las cuerdas. Un legendario personaje que echó espuelas
en las calles de su ciudad, llenándolas de historia.
El viejo "Agua Chiche" puso sus pies más allá de su
escasa educación, y logró realizar la vocación que le
quitaba el sueño en su barrio de "llega y pon". Personaje
cordial y caballeroso, hizo gozar de lo lindo a todos los que tuvieron el
privilegio de verlo boxear.
Recuerdo, cuando era niño, a mi padre cargándome sobre sus
hombros y aplaudiendo al Kid en sus encarnizadas peleas. Aquel Kid que fue
siempre su amigo en las malas y en las buenas. Y lo hizo reír muchas
veces cuando ya árbitro, hacía malabares en las cuerdas debido a
sus tremendas borracheras.
Esa "Kid Agua Chiche", aquél que un día, luego que
un boxeador fuera a la lona derribado por un golpe del contrario, le hiciera el
conteo de protección en inglés hasta tres, continuando la cuenta
en su español tartamudo hasta decretar el KO. El auditorio se vino abajo
a carcajadas. Son cosas que no se olvidan.
"Agua Chiche" ya no está con nosotros. Ni los dirigentes
deportivos ni el gobierno le brindaron la atención que merecía. Y
es que esta leyenda del pueblo de Morón no era comunista, jamás se
sentó a la mesa de la oficialidad. Por eso murió abandonado. Pero
el pueblo lo recuerda siempre, y grita todavía en las calles:
"¡En la esquina roja, de Morón, "Kid Agua Chi Chin
Chin... Chin!"
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