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El Nuevo
Herald, abril 11, 2003.
Powell llama a poner fin a la "vil represión''
Agence France Presse. Washington
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, llamó ayer al
gobernante cubano Fidel Castro a poner fin a la ''vil represión'' y
liberar a los 79 ''prisioneros de conciencia'' sentenciados esta semana a penas
de hasta 27 años de cárcel.
''Llamamos a Castro a poner fin a esta vil represión y liberar a
estos prisioneros de conciencia'', indicó Powell en un comunicado.
El secretario de Estado dijo asimismo que el gobierno de George W. Bush
trabaja con sus socios en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones
Unidas en Ginebra para aprobar "una resolución que condene el
desastroso desempeño de derechos humanos de Cuba en los términos más
fuertes posibles''.
''Estados Unidos y la comunidad internacional no cejarán en su
insistencia de que se permita a los cubanos buscar un cambio pacífico'',
añadió, señalando que Washington no piensa modificar su política
de apoyo a la disidencia.
El martes pasado, el presidente George W. Bush criticó duramente al
gobierno cubano al calificar la represión en Cuba de ''recuerdo
repugnante'' del totalitarismo en la isla, a través de un portavoz del
Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
El lunes el Senado estadounidense también condenó la represión
en Cuba, gesto que fue emulado por la Cámara de Representantes al día
siguiente.
El 21 de marzo, las delegaciones de Perú, Uruguay y Costa Rica en
Ginebra presentaron un proyecto de resolución que será votado
antes de fin de mes, emplazando a La Habana a acoger y colaborar con la
representante especial para Cuba del Alto Comisionado de la ONU para derechos
humanos, Christine Chanet.
El proyecto de resolución pide que brinden a Chanet ''todas las
facilidades necesarias'', de modo que pueda elaborar un informe a debatir el año
venidero en el punto de la agenda reservado a los países que violan los
derechos humanos de manera "grave, sistemática y masiva''.
Sin embargo, no promueve ninguna condena contra Cuba ni hace referencia al
arresto de los disidentes a mediados de marzo y las condenas de hasta 27 años
de cárcel que fueron dictadas en su contra esta semana.
Este jueves es el último día en que la Comisión de
Derechos Humanos permite la presentación de resoluciones para ser
debatidas en su sesión anual, que culmina el 25 de abril.
El año pasado, la Comisión emitió ya una resolución
que pidió al gobierno de Castro permitir el ingreso de un inspector, pero
la solicitud no fue cumplida por La Habana.
Condenan a 25 años al disidente cubano Biscet
Wilfredo Cancio Isla. El Nuevo Herald
El conocido disidente cubano Oscar Elías Biscet, promotor de un
movimiento de desobediencia civil, fue condenado ayer a 25 años de cárcel
como colofón a una ola de sentencias sumarias que dictaminaron más
de 1,400 años de prisión contra 75 miembros de la oposición
pacífica en la isla.
El doctor Biscet, de 41 años, fue sentenciado por un tribunal de La
Habana que también incluyó severas penas para otros tres
disidentes incluidos en la misma causa: Angel Moya (20 años), Orlando
Fundora (18 años) y Miguel Valdés Tamayo (15 años).
La decisión judicial fue entregada a Elsa Morejón Hernández,
esposa del disidente, quien salió del tribunal mostrando el documento
condenatorio a los periodistas extranjeros reunidos en el lugar.
''Mi esposo es inocente y esta sentencia no va a variar su conciencia y su
fe humanista'', declaró Morejón en una conversación telefónica
con El Nuevo Herald.
La mujer informó que no piensa apelar el caso al Tribunal Supremo de
la nación, porque "siente vergüenza ante la conducta de quienes
son capaces de dictar una sanción absurda''.
''No tiene sentido apelar esta decisión, porque una ley injusta no
debe reconocerse como tal'', agregó. "La conciencia de mi esposo no
lo condena''.
Morejón circuló esta semana una ''Carta urgente al mundo''
para alertar a la comunidad internacional sobre la inocencia de su esposo.
''Es mi deseo que esta misiva sirva de testimonio al mundo sobre las
injusticias y el terror sicológico que estamos sufriendo en este momento
aquellos que luchamos pacíficamente en nuestro país por la
libertad de todos los cubanos'', indicó el texto, que ha sido reproducido
ya en numerosos medios de comunicación de Estados Unidos, América
Latina y Europa.
El dictamen judicial afirma que Biscet y sus tres colegas fueron condenados
por ''actos contra la soberanía y la independencia del territorio
nacional'', en referencia a la Ley 88 de 1999, popularmente conocida como "ley
mordaza''.
Según Morejón, el juicio sumario fue ''totalmente amañado''
y en ningún momento la fiscalía pudo probar sus acusaciones.
''El único delito de Oscar es honrar la Declaración Universal
de los Derechos Humanos en su propio país'', señaló Morejón.
"No se pudo demostrar que él recibía dinero del gobierno
norteamericano; no hubo pruebas, sino afán de venganza''.
El juicio transcurrió el lunes en el tribunal del municipio Diez de
Octubre, en La Habana, en medio de un desproporcionado despliegue de seguridad.
Autos patrulleros fueron atravesados en las calles aledañas del lugar
impidiendo el tráfico de vehículos y personas no autorizadas.
Sólo un grupo reducido de diez familiares de los encausados pudo
acceder a la sala, que fue colmada por agentes policiales, funcionarios del
gobierno y "cuadros profesionales''.
Biscet, líder de la Fundación Lawton de Derechos Humanos, fue
inicialmente acusado por desorden público tras ser detenido el pasado 6
de diciembre, durante un operativo policial para impedir una reunión de
disidentes en una vivienda privada. Apenas 37 días antes había
sido liberado de una prisión de alta seguridad en la provincia de Holguín,
donde cumplió una condena de tres años por expresar públicamente
sus críticas contra el régimen castrista.
''Los últimos años han sido un calvario para nuestra vida
familiar'', comentó Morejón, quien recordó que entre
febrero de 1998 y noviembre de 1999, Biscet estuvo arrestado en 27 ocasiones,
confinado en celdas tapiadas junto a criminales comunes.
La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación
Nacional (CCDHRN) divulgó ayer el listado final de las sentencias
impuestas a los 75 disidentes juzgados en 13 tribunales entre los días 3
y 7 de abril. El total de sentencias suman en total 1,454 años de cárcel.
wcancio@herald.com
La cárcel no doblega el espíritu de Raúl
Rivero
Wilfredo Cancio Isla. El Nuevo Herald
Condenado esta semana a 20 años de prisión tras un
''procesamiento sumarísimo'', el poeta y periodista Raúl Rivero
está enfrentando los rigores de la cárcel sin perder su proverbial
ironía.
Rivero, que cumplirá 58 años el próximo 23 de
noviembre, comparte una celda hacinada de criminales comunes en Villa Marista,
junto a un baño desbordado de excrementos. No le han permitido cambiar la
ropa desde el 20 de marzo --fecha del arresto-- y permanece allí sin
camisa y en calzoncillos para mitigar el calor. Sólo le vistieron con el
uniforme de prisionero para comparecer ante el tribunal.
Fue su esposa, Blanca Reyes, quien le dio a conocer la sentencia judicial
durante una visita a la prisión este martes. ''Como sucedió en el
juicio, lo que hizo fue sonreír'', dijo Reyes, quien espera hoy respuesta
del recurso de casación ante el Tribunal Supremo. ''Raúl está
de muy buen ánimo, muy firme, y sólo quiere que intercedan por su
suerte los amigos de siempre'', agregó.
La mujer contó ayer a El Nuevo Herald que el periodista ironizó
sobre el testimonio brindado en su contra por Néstor A. Baguer, un
veterano periodista que se reveló en el juicio como el ''agente Octavio''
de la Seguridad del Estado.
En un video presentado ayer a la prensa como ''prueba de delito'' por el
canciller Felipe Pérez Roque, Baguer asegura que Rivero se convirtió
en periodista independiente para no trabajar, lo acusó de alcohólico
y dijo incluso que sus amigos en el exterior le consiguieron el cargo de
vicepresidente regional de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) para
facilitarle sustanciosos ingresos en dólares.
Rivero, uno de los intelectuales más brillantes de su generación,
acumula una vasta obra poética y periodística. Ganador de los máximos
galardones literarios de su país, fue corresponsal de la oficialista
agencia Prensa Latina en Moscú. Decepcionado del proceso revolucionario
cubano, suscribió en 1991 la Carta de los Diez, una petición de
reformas democráticas enviada al gobernante Fidel Castro.
En 1994 se convirtió en abstemio y un año después fundó
la agencia independiente Cuba Press. Por su desempeño, fue nombrado
vicepresidente regional de la Comisión de Libertad de Prensa e Información
de la SIP, responsabilidad por la que no percibe retribución monetaria.
En mayo del 2000, el Instituto Internacional de Prensa, con sede en Viena, lo
seleccionó como uno de los 50 héroes de la libertad de prensa en
el siglo XX.
Reyes ha emprendido una intensa campaña en favor de la liberación
de su esposo desde el día del arresto. El teléfono de la casa no
para de recibir llamadas de periódicos y emisoras de todo el mundo.
''Estoy hablando para el exterior porque en la radio y la prensa de mi país
no me lo permiten'', dijo Reyes, quien pretende enviar una carta al Papa Juan
Pablo II.
Reyes instó a la intelectualidad cubana de la isla a que se pronuncie
sobre la detención y condena de su esposo. ''Exhorto a figuras como
Miguel Barnet, Pablo Armando Fernández, César López, Cintio
Vitier y otros poetas ganadores del Premio Nacional de Literatura a que hablen,
aunque sea en contra'', dijo la mujer. "Quedarse callados en esta hora es
suprema cobardía''.
Ratifican la fianza a seis secuestradores
Jay Weaver. The Miami Herald
Un alto juez federal inflingió un revés a la política
del gobierno norteamericano al rechazar su apelación de que se
mantuvieran detenidos a seis secuestradores de aviones cubanos hasta su juicio.
El juez federal de Distrito James Lawrence King estuvo de acuerdo con un
magistrado de Cayo Hueso de que los seis acusados podían ser puestos en
libertad bajo fianza puesto que no planteaban ningún peligro para la
comunidad ni posibilidad de huir antes del juicio.
''Es posible que puedan huir a un país extranjero pero no volver a
Cuba'', dijo King, que añadió que la posibilidad de otro país
también era difícil puesto que habían hecho tantos
esfuerzos por huir de Cuba a Estados Unidos.
En su fallo, King estuvo de acuerdo con la anterior decisión del
magistrado Hugh Morgan de poner una fianza de $100,000 para cada uno de los
acusados. Se les acusa de usar un cuchillo de cocina, cinta adhesiva y un hacha
para tomar control del DC-3 bimotor que voló de La Habana a Cayo Hueso.
El fallo del juez fue un revés para los fiscales federales que habían
cuestionado la fianza en parte porque querían mostrar que eran igualmente
duros con los secuestradores que vinieran de Cuba.
Tras un segundo secuestro de avión cubano el 1 de abril, el fiscal
federal Marcos Jiménez convocó una conferencia de prensa para
rechazar las alegaciones de Fidel Castro de que las autoridades norteamericanas
trataban a los secuestradores de aviones como "héroes''.
Para subrayar su afirmación, Jiménez pensaba comparecer el
jueves a nombre del gobierno pero estaba en Washington D.C. por cuestiones de
trabajo y no pudo regresar a tiempo para la audiencia.
El fiscal federal adjunto John Delionado presentó el argumento del
gobierno. Dijo que los seis sospechosos eran potencialmente violentos y que podían
huir puesto confrontaban por lo menos 20 años de prisión de ser
convictos por confabularse para capturar una avión por la fuerza.
Los abogados de los seis acusados alegaron que sus clientes sólo habían
recurrido a medios violentos para escapar del régimen represivo de Fidel
Castro, y que entregaron sus cuchillos en cuanto llegaron a Cayo Hueso.
Los abogados también señalaron que algunos de los acusados
vinieron con sus esposas y sus hijos, y que tenían parientes en la
Florida. |