Ayer y hoy de los periodistas
independientes
Tania Díaz Castro
LA HABANA, octubre - Mientras los periodistas independientes cubanos somos
catalogados por el régimen de Fidel Castro de mercenarios, apátridas,
lacayos del imperio norteamericano y no sé cuántas cosas más,
y son detenidos, amenazados, encarcelados y ocupadas por la policía política
sus máquinas de escribir, grabadoras y agendas, se publica en la prensa
oficialista a toda plana cómo en el año 1950 un artículo
editorial implicó en un juicio a su redactor y a numerosos militantes
comunistas que colaboraban con la Revista "Mella", órgano
juvenil del Partido Socialista Popular.
Ninguno de esos jóvenes implicados era conocido por el pueblo, ni
siquiera el abogado Gregorio Ortega, quien defendió algunas causas de
procesados revolucionarios en el Tribunal de Urgencia de La Habana.
En dicho juicio fueron acusados Alfredo Guevara, Antonio Núñez
Jiménez, Adigio Benítez, Raúl Valdés Vivó,
entre otros. Nueve en total. A pesar de que se trataba de una página nada
cortés contra el presidente Prío, "a quien se le auguraba su
desalojo del Palacio por la violencia de las masas, la causa fue radicada por
'propaganda subversiva'".
También en el juicio salió a relucir que solamente en la
provincia de Camagüey habían sido distribuidas más de
trescientas revistas "Mella".
El entrevistado del trabajo periodístico del 15 de agosto pasado en
el periódico "Juventud Rebelde", Jorge Risquet Valdés,
quien fuera jefe de redacción de "Mella" entre 1949 y 1951, señala
que "en realidad los jueces de esa época, en general, no tenían
la intención de ser implacables y condenar a muchos años. Te ponían
la pena mínima y si no había pruebas, te absolvían. En el
juicio los acusados salieron libres y la revista, con portada polícroma
de hasta cinco colores, siguió en la legalidad".
Es bueno aclarar que siguió en la legalidad a pesar de que, según
decía el magazine de esa época, el presidente Carlos Prío "estaba
abyectamente sometido a los mandatos imperialistas, desataba una brutal ofensiva
contra los obreros y armaba pandillas de gangsters para someter a punta de
pistola la rebelión proletaria".
Pero sobre todo, siguió en la legalidad porque existía
libertad de prensa, porque las imprentas no estaban en manos del Estado.
Hoy, el panorama de la prensa independiente es bien distinto. Los jueces de
hoy dictan sentencias bajo la orden estatal de ser implacables. Según las
modificaciones del Código Penal de Cuba, los periodistas podrían
ser condenados hasta a veinte años de prisión por leyes aparecidas
en la Gaceta Oficial de la República del lunes 15 de marzo de 1999 (Leyes
no. 87 y 88 conocidas como Leyes Mordaza).
En la actualidad tres de nuestros periodistas independientes permanecen en
las cárceles de Fidel Castro, condenados por supuestos delitos de
Desacato y Peligrosidad con cuatro, dos y un año y medio de cárcel,
respectivamente. Ellos son: Jesús Joel Díaz Hernández,
Manuel Antonio González Castellanos y Leonardo Varona González.
Otros periodistas son reprimidos por medio de "entrevistas" hechas
por agentes de la policía política, plagadas de amenazas. A los
licenciados Jadir Hernández y Jesús Ysidro Hernández les
ocuparon sus máquinas de escribir y sus agendas electrónicas
cuando fueron detenidos el 15 de septiembre en el momento que acudían a
la Agencia Habana Press, donde laboran.
También a los periodistas Lic. Víctor Rolando Arroyo Carmona
(ex-prisionero de conciencia) y al Ing. Pedro Pablo Hernández Mijares,
quienes además fueron golpeados y abandonados en lugares inhóspitos
de zonas rurales de la provincia Habana, prohibiéndoseles visitar el
municipio Güines donde realizarían trabajos relacionados con la próxima
apertura de una cooperativa de campesinos independientes, que había
solicitado divulgación.
La realidad de la prensa no oficialista de Cuba es bien sombría. En
ningún caso puede ser utilizada una imprenta, pues todas pertenecen al
Estado. Lo expone claramente la Constitución de la República del
gobierno de Fidel Castro en su Artículo 52: "Se reconoce a los
ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad
socialista. Las condiciones materiales para su ejercicio están dadas por
el hecho de que la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros
medios de difusión masiva son de propiedad estatal..."
Entonces, ¿cuál es la alternativa para los periodistas que
quieran expresarse libremente?
Esta información ha sido transmitida por teléfono,
ya que el gobierno de Cuba no permite al ciudadano cubano acceso privado a
Internet. CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza
la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como
fuente.
|