Crónica de una cola anunciada
Lucas Garve, CPI
LA HABANA, octubre - 4 de octubre. Martes. 3 p.m. La prisa. Una amiga no
pudo atenderme en su casa. Obligada a marcar su puesto en una cola para comprar
las entradas de un espectáculo del popular grupo humorístico Punto
y Coma, en el teatro América. La función se realizaría el día
8 de octubre.
La cola se organizó desde las primeras horas del día. Después
del mediodía se dobló el número de personas. Los aspirantes
a comprar entradas inundaron el portal del teatro, las zonas aledañas a
la esquina, el pedazo de calle frente a la puerta de entrada, y hasta la acera
de enfrente. La capacidad del teatro sobrepasa las mil butacas, pero si todos
los que estaban a la espera del comienzo de la venta de "tiques"
compraban cinco, buena parte del aquel público paciente no podría
asistir a la función del domingo, pues no alcanzarían las lunetas
para albergar a tanta gente.
4 de octubre. 5 p.m. La venta de entradas no comenzó a las 3 p.m.
como se esperaba. Alguien anunció que las entradas se venderían el
jueves. Protestas, gritos, comentarios bastante ácidos. ¿Cómo
era posible que sucediera eso? Orden de los superiores -se dijo. ¿Los números
repartidos en la cola servirían para el jueves?. Una voz:
- Caballeros, estoy aquí desde las 7 de la mañana y ahora
salen con que las entradas las venderán el jueves. Esto es una falta de
respeto, estoy aquí desde las 7 de la mañana y ahora dicen que van
a vender las entradas el jueves.
Lo de la falta de respeto de la administración del teatro sirvió
de palanca para más comentarios acerca del trato que los funcionarios
burocratizados ofrecen a la población: desprecio, mal trato, abuso de
poder. La cola continuaba parada en seco. Al cabo de otra hora, la multitud
fatigada comenzó a dispersarse.
- No quieren que la gente vea el espectáculo, no les interesa -dijo
una señora en retirada.
- Esta función se debía hacer en el Latino, de todas maneras
Punto y Coma está mejor que la pelota -apuntó un joven con tipo de
maestro.
Punto y Coma es un grupo que hace humor... humor negro (porque negro es el
panorama que critican) y es famoso por sus chistes, los que luego pasan de boca
en boca. En ellos se critican situaciones de la realidad nacional, con ese humor
tan cáustico, tan ácido que hace las delicias del cubano de
siempre. Todavía no sé de alguien que no ría con los espectáculos
de Punto y Coma. Aún no he visto que al final de una anécdota
sobre una función del grupo, los receptores no rían, y de buena
gana.
Los actores critican sobre el escenario lo que interesa al público
criticar y que muchos callan por temor. ¿Los chistes del grupo sobre la
situación nacional son una puerta de escape para la rabia acumulada? En
cierto modo, sí. El choteo siempre sirvió como recurso al cubano
para demoler cualquier situación con su risa.
- Para una hora de humor hay que pasar cuatro de sufrimiento -sentenció
un hombre que peinabas sus canas con la mano. Y se marchó apesadumbrado.
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