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Febrero 18, 2000



Noticias de Cuba

El Nuevo Herald

Viernes, 18 de febrero de 2000


'No me arrepiento de ser opositora'

LA HABANA

Martha Beatriz Roque, una prominente disidente cubana, reafirmó ayer, en la primera visita a su casa en dos años y medio de encarcelamiento, su actitud de oposición al gobierno de Fidel Castro.

``No me arrepiento de ser opositora. Lo fui, lo soy y lo seré... Las ideas no se quitan con la cárcel,'' dijo Roque a Reuters, en la primera entrevista que concede desde que fue encarcelada en julio de 1997.

Roque, una economista de 54 años, pertenece al llamado ``Grupo de los Cuatro'', cuya libertad han pedido muchos líderes mundiales, incluido el Papa Juan Pablo II.

Tres de los cuatro líderes del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, presos desde hace dos años y siete meses, salieron sorpresivamente ayer por un día de la cárcel y sin custodia, según diversas fuentes.

Además de Roque salieron Félix Bonne y René Gómez Manzano, quienes, junto con Vladimiro Roca, fueron arrestados el 16 de julio de 1997 tras haber publicado un documento que criticó duramente al régimen cubano.

Hasta la fecha Roque ha cumplido dos años y siete meses de una condena de tres años y medio por sedición, y en un gesto inusual fue autorizada ayer por la mañana a visitar su casa, en un suburbio de La Habana, durante 24 horas, sin presencia policial.

El gobierno cubano la acusa, al igual que a los demás disidentes, de ser un instrumento de Estados Unidos en contra de la isla caribeña.

Roque, que fue conducida a su casa por agentes de la seguridad del Estado desde el hospital militar donde está recluida , expresó su gratitud porque le hayan permitido salir.

El tiempo pasado en la cárcel, señaló Roque, le ha ayudado a refinar, pero no a cambiar sustancialmente sus propuestas para reformar política y económicamente el sistema unipartidista de Castro, que lleva cuatro décadas en el poder.

Acusan a funcionario del INS de espiar para el gobierno cubano

Rui Ferreira. El Nuevo Herald

Mariano Faget, uno de los más antiguos y más importantes funcionarios del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) en Miami, con acceso a importante información secreta y confidencial, fue arrestado anoche acusado de espiar para el gobierno cubano.

Faget, de 54 años, ocupaba la posición de supervisor del departamento de adjudicaciones del distrito sur de Estados Unidos del INS, y tenía permiso para acceder a todo tipo de informaciones confidenciales, con la categoría de ``secreto''.

Según un comunicado de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Faget ``era responsable de la supervisión de decisiones y otorgamiento de naturalizaciones, incluyendo los casos de asilo político y el status de residentes permanentes''.

Faget, que es hijo del difunto Mariano Faget Sr., ex director del Buró de Represión a las Actividades Comunistas (BRAC) durante el gobierno de Fulgencio Batista en los años 50 en Cuba, tenía acceso a todo tipo de información clasificada y confidencial del INS relacionadas con fuentes secretas y que participan en el combate a la inmigración ilegal.

El supuesto espía castrista fue capturado después de una larga operación conjunta del FBI y el INS que incluyó técnicas sofisticadas de vigilancia física y electrónica, dijo el comunicado.

Según las autoridades, Faget realizó contactos no autorizados con oficiales de inteligencia cubanos en Miami y otras ciudades de Estados Unidos, y será presentado en corte hoy al principio de la tarde.

La nota no especifica las identidades de sus contactos, pero fuentes dijeron a El Nuevo Herald que hubo cuatro arrestos adicionales.

Al cierre de esta edición, el FBI realizaba una extensiva búsqueda en la casa de Faget en el Southwest de Miami, cuya área se encontraba cerrada en dos cuadras a la redonda.

Voceros del INS dijeron que no estaba claro cuánto dinero Faget ha supuestamente recibido de las autoridades cubanas, ni que tipo de penetración logró dentro del departamento. Curiosamente, en 1996 Faget fue felicitado públicamente por ser el oficial hispano de más nivel en el INS en el sur de la Florida por sus esfuerzos en organizar el proceso de atención al público en las oficinas del departamento.

Faget nació en La Habana, vino a Estados Unidos en 1960 y es el onceno espía cubano capturado en Miami en un año y medio.

En septiembre de 1998, el FBI desbarató una red de espionaje castrista y arrestó a 10 individuos, tres de los cuales han sido condenados a penas de cárcel.

En mayo está previsto el juicio de los principales cabecillas, para quienes la fiscalía pide condenas que llegan a los 20 años.

Afirman que el padre de Elián llega en una semana

Wilfredo Cancio Isla. El Nuevo Herald

Ante la inminencia de importantes decisiones del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) sobre la situación del niño cubano Elián González, autoridades religiosas informaron el jueves que el padre del menor podría viajar próximamente a Estados Unidos.

``Su presencia marcaría una diferencia'', estimó la reverenda Joan Campbell, ex secretaria general del Concilio Nacional de Iglesias (CNI), organización ecuménica que auspició la visita de las abuelas del menor el pasado mes.

En una rueda de prensa convocada por legisladores y personalidades religiosas, Campbell dijo que la decisión de Juan Miguel González Quintana, el padre de Elián, ``podría tomar una semana'', pero aclaró que de producirse el viaje ``sería a Washington, no a Miami''.

``El podría decir `es mi hijo' y hacer pesar eso en el proceso de una manera como ninguna otra persona sería capaz de hacerlo'', afirmó la religiosa en Washigton.

Un portavoz del CNI, con sede en Nueva York, dijo a El Nuevo Herald que aunque la organización mantiene su posición favorable al regreso de Elián a Cuba, no está involucrada ni tiene información alguna sobre la posible visita de González Quintana.

El anuncio de Campbell coincide con anteriores declaraciones de Oden Marichal, presidente del Concilio Cubano de Iglesias y miembro de la Asamblea del Poder Popular (parlamento), reconociendo que el viaje del padre ``era una posibilidad que no debía descartarse''.

El Departamento de Estado indicó que autorizaría ``de manera expedita'' la entrada de González Quintana, pero aclaró que hasta el momento no ha habido ninguna solicitud de visa para él.

La Oficina de Intereses de Cuba en Washington ratificó que ``por el momento no se ha hecho ningún trámite en ese sentido''.

El portavoz de la sede diplomática cubana, Luis Fernández, manifestó que el padre ``ha dicho bien claro que estaría dispuesto a viajar a Estados Unidos'' si se le garantiza la entrega de su hijo''.

González Quintana había expresado a finales de noviembre que ``si tengo que ir a buscarlo [a Elián] iré'', pero poco después cambió de posición y afirmó que no vendría a territorio estadounidense porque``no se me ha perdido nada allá''.

El gobierno de Cuba aseguró el jueves a González Quintana que seguirá reclamando a Estados Unidos el retorno de Elián, y calificó de ``inconcebible'' la demora de las autoridades norteamericanas para responder sus peticiones respecto al hijo.

En una carta aparecida en el diario oficial Granma, el ministro interino de Relaciones Exteriores, Angel Dalmau, escribe al padre: ``Continuaremos exigiendo con todas nuestras fuerzas y el derecho legal y moral que nos asiste, el retorno inmediato de Eliancito''.

La oficina del INS en Washington expresó que las solicitudes hechas por el padre de Elián en cartas recientes ``están siendo estudiadas y habrá una respuesta lo más pronto posible''.

``Podría haber una respuesta esta misma semana'', senaló María Cardona, portavoz del INS, interrogada sobre una fecha límite para responder las solicitudes del padre.

Castro aprieta la mano contra la disidencia

JUAN O. TAMAYO

El Nuevo Herald

La ofensiva del gobierno cubano contra la disidencia --que incluye cárceles secretas, lo que son prácticamente secuestros y la amenaza de una ejecución clandestina-- es tan violenta que los activistas de derechos humanos la consideran como la peor en los últimos diez años.

Desde principios de noviembre la policía ha detenido brevemente a 304 disidentes, ha restringido los movimientos de otros 201 y ha estado reteniendo a otros 22 para posibles juicios, dijo Elizardo Sánchez Santa Cruz, destacado dirigente del movimiento de derechos humanos en la isla. La fiscalía está pidiendo 10 años de prisión para Oscar Elías Biscet, uno de los más prominentes críticos del gobierno, y recientemente impuso una prisión de seis meses a Víctor Arroyo, un disidente acusado de repartir juguetes, enviados por los exiliados, entre los niños.

Fidel Castro parece cada vez más preocupado por el nivel de descontento en la isla, y por el reconocimiento general de que los disidentes han obtenido repetidas victorias tanto en Cuba como en el exterior.

La patrullas policiales en La Habana, que crecieron sustancialmente en enero de 1999, se han intensificado más todavía desde fines de noviembre, dijeron varios residentes de la capital cubana.

``Dónde antes había dos policías en una esquina, ahora hay cuatro', dijo Sánchez.

En un deliberado gesto político, ocho jefes de gobierno y ministros de Relaciones Exteriores extranjeros se reunieron con Sánchez y otros disidentes durante una cumbre de jefes de estado de España, Portugal y América Latina celebrada en La Habana los días 15 y 16 de noviembre.

Los funcionarios cubanos niegan que haya una ofensiva. ``Es un invento'', dijo Luis Fernández, vocero de la misión diplomática en Washington.

Sánchez, un antiguo profesor de marxismo considerado como uno de los activistas de derechos humanos en Cuba más moderados y rigurosos en su información, dijo que sus cifras eran claras -- 121 detenciones breves en noviembre, 141 en diciembre y 42 en enero. Las cifras para febrero se están comportando como las de enero, dijo.

``Según nuestra información, esta es la peor ola de represión en los últimos 10 años'', dijo al Herald. Se espera que el informe de Sánchez refuerce la posibilidad de que la reunión anual de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que tendrá lugar el mes próximo en Ginebra, vuelva a condenar al gobierno cubano.

Sánchez también dijo estar particularmente preocupado por algunos de los nuevos e ilegales métodos que la policía política cubana está utilizando para intimidar a los disidentes.

Muchos de los detenidos por breves períodos no fueron llevados a estaciones de policía ni a cárceles sino a ``casas de seguridad'' en los alrededores de La Habana, en lo que Sánchez calificó de ``remedos de secuestros''.

La policía que ordenó a los 201 disidentes que no salieran de sus casas o se mantuvieran lejos de La Habana durante las reuniones programadas de disidentes no mostraron órdenes de jueces ni de fiscales, añadió. La policía cubana no tiene autoridad legal para emitir esas órdenes pero la práctica se está generalizando.

A los hermanos Guido y Ariel Sigler les rompieron costillas cuando una turba gubernamental los atacó tras una reunión del Movimiento Opción Alternativa celebrada en diciembre en el pueblo de Pedro Betancourt, dijo Ruth Montaner, una activista miamense que promueve la solidaridad con los disidentes de la isla.

Sánchez también dijo haber recibido una carta, firmada por Néstor Rodríguez, dirigente de Jóvenes por la Democracia, acusando a la policía de haberlo amenazado de muerte.

Tras detenerlo el 27 de diciembre en la ciudad de Santiago de Cuba, lo llevaron de madrugada a un campo a unas 15 millas de la ciudad donde le mostraron sus pistolas y le dijeron que lo iban a matar. Luego lo dejaron en el campo.

Copyright 2000 El Nuevo Herald

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